Cuando bajan las temperaturas, pocos platos reconfortan tanto como un buen guiso caliente. El popular cocinero vasco Karlos Arguiñano compartió en sus redes sociales un vídeo en el que reivindica una receta tradicional que, en sus propias palabras, “es tan humilde y tan rico”: la porrusalda. Lejos de elaboraciones complejas o técnicas sofisticadas, el chef apuesta por un plato de cuchara sencillo, económico y profundamente ligado a la cocina doméstica del norte de España. En el vídeo explica paso a paso cómo prepararla, aportando pequeños matices que elevan el resultado final sin perder la esencia de esta receta basada en puerros y patatas.

El mejor plato para los días fríos según Arguiñano

La base de su porrusalda comienza con la preparación de un caldo sencillo pero sabroso. Aunque este guiso podría elaborarse solo con agua, Arguiñano prefiere intensificar el sabor utilizando dos esqueletos de pollo. Los coloca en la olla rápida con abundante agua, añade un manojo de perejil y una pizca de sal, tapa y cocina durante 4 o 5 minutos desde que empieza a salir el vapor. Tras la cocción, deja reposar el caldo, retira la grasa superficial y lo cuela con un colador fino para eliminar restos. Este gesto, aparentemente simple, marca la diferencia en profundidad y limpieza de sabor.

Receta porrusalda / Foto: Unsplash

En una cazuela amplia, el chef añade un chorrito de aceite de oliva y sofríe lentamente una cebolla picada a fuego medio hasta que quede transparente, sin dorarse. A continuación incorpora los seis puerros, previamente limpios y cortados en rodajas, junto con dos zanahorias en rodajas finas. La combinación empieza a desprender ese aroma dulce y vegetal tan característico del plato. Después añade tres patatas, peladas y cortadas en trozos medianos, desgarrando el último corte para que liberen almidón y ayuden a espesar el caldo de forma natural.

La base de su porrusalda comienza con la preparación de un caldo sencillo pero sabroso

Una vez rehogadas ligeramente las verduras, vierte el caldo caliente sobre la cazuela, ajusta de sal y lleva a ebullición. Luego reduce el fuego y deja cocinar a intensidad suave durante unos 18 o 20 minutos, hasta que las patatas y las zanahorias estén tiernas. El resultado es un guiso ligero pero reconfortante, donde el protagonismo absoluto lo tiene el puerro, ingrediente que da nombre al plato.

Arguiñano también comparte algunos trucos para adaptar la receta. Si se desea una textura más espesa, recomienda prolongar la cocción unos minutos más para que el caldo reduzca ligeramente. Otra opción es desgajar aún más las patatas para potenciar la liberación de almidón. Para quienes buscan un sabor más intenso, sugiere utilizar caldo de verduras en lugar de agua o incorporar un hueso de jamón durante la cocción.

 

 

La porrusalda, tal y como la presenta el chef, demuestra que la cocina tradicional no necesita artificios para emocionar. Con ingredientes básicos: puerros, patatas, zanahoria y caldo y una técnica cuidada, se obtiene un plato que resume a la perfección la filosofía que Arguiñano repite desde hace décadas: cocinar bien no es complicarse, sino respetar el producto y disfrutar del proceso.