Jordi Cruz lo tiene claro. No es cuestión de gastar más dinero cuando vas a comprar tus sartenes, sino de saber como usarlas de la mejor forma posible. El chef ha explicado en varias ocasiones que el problema no está en el material, sino en como se utilizan en el día a día. Y es que muchas personas acaban cambiando sus sartenes cada poco tiempo sin entender por qué se deterioran tan rápido. La respuesta, según el cocinero, está en pequeños errores que se repiten constantemente en casa y que acaban destrozando cada sartén que compramos.

Cada vez hay más personas que deben tirar sus sartenes sin saber qué les ha pasado

El error que hace que tus sartenes duren menos

Y es que Jordi Cruz lanza un mensaje muy directo, ya que no todas las sartenes sirven para todo, y usarlas mal acorta su vida útil. En el caso de las más comunes, las de PTFE, conocidas habitualmente como las de teflón, el problema suele ser el calor. Mucha gente cocina a temperaturas demasiado altas para el tipo de sartén que están usando.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

La realidad es que este tipo de sartén no debería superar los 260 grados, y su punto ideal está alrededor de los 180. Más allá de eso es un problema. Si se sobrepasa, el revestimiento se degrada rápidamente. Además, hay otro fallo habitual, como el hecho de usar utensilios metálicos. Esto provoca rayaduras que hacen que la antiadherencia desaparezca en poco tiempo. De este modo, lo que debería durar años, acaba en la basura en pocos meses o semanas.

Asi es como se alarga la vida de una sartén en casa

Pero no todo es negativo. Jordi Cruz también explica lo que se debe hacer que una sartén dure mucho más tiempo sin necesidad de cambiarla constantemente pensando en que la que compramos antes estaba mal hecha o era mala. En las de cerámica, por ejemplo, recomienda evitar el lavavajillas. Aunque parezca cómodo, acelera el desgaste del material. Lavarlas a mano y con cuidado permite mantener sus propiedades durante más tiempo.

En el caso del acero inoxidable, la clave es entender para qué sirve. Son las más duraderas, pero requieren técnica a la hora de trabajar con ellas. No son antiadherentes, pero soportan altas temperaturas y son ideales para sellar carnes o pescados, siempre que se sepan usar de la forma adecuada. No sirven en todas las manos.

Y es que aquí está la clave de todo. Cada sartén tiene su función, y usarlas correctamente marca la diferencia a la hora de entender su durabilidad en casa. La realidad es que no se trata de tener la mejor sartén del mercado, sino de saber cómo trabajar con ella. Así pues, el consejo de Jordi Cruz es claro: si cuidas la temperatura, utilizas los utensilios adecuados y respetas cada material, tus sartenes pueden durar mucho más de lo que imaginas. Y evitarás gastar dinero innecesario en cambiarlas constantemente.