Cuando se habla de alta cocina en Barcelona, el nombre de Jordi Cruz aparece siempre en lo más alto. Su restaurante ABaC es una referencia absoluta en todo el país, con tres estrellas Michelin que avalan una trayectoria marcada por la exigencia y la precisión. Sin embargo, incluso alguien que vive rodeado de ese nivel necesita, en ocasiones, salir de su propio universo para disfrutar como comensal de la mejor comida posible.
Y cuando lo hace, no duda. Tiene un lugar muy claro al que ir y por su suerte, está en Barcelona y es uno de los mejores restaurantes de todo el planeta.
Disfrutar se ha convertido, por méritos propios, en una de las grandes referencias gastronómicas de Barcelona
El restaurante que impresiona incluso a Jordi Cruz
En este sentido, el propio chef lo ha reconocido públicamente. Cuando se le pregunta por un restaurante que realmente le emocione, su respuesta es directa: Disfrutar. No lo dice por compromiso ni por cercanía, sino por admiración real hacia el trabajo que hay detrás. Disfrutar no es un restaurante más.
Es uno de los proyectos más influyentes de la gastronomía actual, liderado por Mateu Casañas, Oriol Castro y Eduard Xatruch, tres nombres clave en la historia reciente de la cocina española. Su vínculo con El Bulli no es casual, y precisamente ahí es donde Jordi Cruz pone el foco. Para él, son los “herederos tranquilos de El Bulli”. Una definición que explica mucho. Porque no se trata solo de creatividad, sino de cómo gestionarla.
El legado de El Bulli sin caer en el exceso
A partir de ahí, lo que más valora Jordi Cruz es el equilibrio. Reconoce que El Bulli fue un modelo revolucionario, pero también extremadamente exigente. Generar miles de ideas, innovar constantemente y reinventarse cada temporada suponía un nivel de presión difícil de sostener en el tiempo. Y ahí es donde Disfrutar ha sabido encontrar su propio camino.
Disfrutar es una versión sostenible de lo que fue El Bulli
Mantienen la esencia de aquella revolución gastronómica, pero sin la necesidad de llevarla al límite. De este modo, consiguen una cocina creativa, técnica y sorprendente, pero también coherente y disfrutable. Eso es lo que marca la diferencia. No buscan impresionar por exceso. Buscan convencer con inteligencia.
Cuando Jordi Cruz se sienta en una mesa de Disfrutar, lo hace desde la admiración. Porque no es fácil sorprender a alguien que trabaja al máximo nivel cada día. Sin embargo, este restaurante lo consigue. En un sector donde la competencia es feroz y el nivel es cada vez más alto, destacar no es sencillo. Pero Disfrutar ha logrado posicionarse como uno de esos lugares que no solo generan expectación, sino que cumplen con ella.
De este modo, se ha convertido en un punto de encuentro no solo para amantes de la gastronomía, sino también para profesionales que buscan inspiración. Porque cuando un chef de tres estrellas Michelin reconoce que otro restaurante le hace disfrutar de verdad, el mensaje es claro. Así pues, más allá de modas o rankings, la elección de Jordi Cruz refleja algo más profundo. Que incluso en la élite de la cocina hay espacios capaces de emocionar. Y que, a veces, para volver a disfrutar de la gastronomía, basta con sentarse en la mesa adecuada.