Esa sensación de fuego que sube por el pecho después de comer, tan incómoda como persistente, tiene menos de épica y mucho de química digestiva, tal y como explica la doctora en Farmacia detrás de la popular cuenta de Instagram @boticariagarcia. Lo que comúnmente llamamos acidez o ardor no es otra cosa que el ácido del estómago escapándose hacia el esófago, una zona que no está preparada para soportar ese nivel de acidez. El resultado es ese escozor tan característico que aparece tras algunas comidas y que puede empeorar por hábitos cotidianos que repetimos sin darnos cuenta. La buena noticia, según la experta, es que pequeños cambios en el día a día pueden marcar una gran diferencia.

Doctora en farmacia nos da 5 remedios contra la acidez

El primer consejo pasa por revisar lo que comemos y bebemos, ya que existen los llamados alimentos gatillo. El café, la cerveza, el alcohol en general o el chocolate pueden aumentar la producción de ácido gástrico o relajar la válvula que separa el estómago del esófago, facilitando el reflujo. No se trata necesariamente de eliminarlos para siempre, sino de reducir su consumo o evitar tomarlos en momentos especialmente sensibles, como por la noche.

El alcohol puede provocar acidez / Foto: Unsplash

Otro hábito clave tiene que ver con la postura tras las comidas. Tumbarse en el sofá o meterse en la cama justo después de comer no es la mejor idea cuando sufrimos acidez. Según la doctora, a las válvulas gástricas les ayuda la gravedad, por lo que dar un paseo suave o, al menos, esperar un par de horas antes de tumbarse puede reducir notablemente el ardor. En la misma línea, también recomienda elevar ligeramente el cabecero de la cama, de modo que el ácido tenga más difícil subir durante la noche.

La doctora insiste en algo tan básico como comer más despacio y en menor cantidad

Un detalle que a menudo pasa desapercibido es la ropa demasiado ajustada. Cinturones apretados, pantalones muy ceñidos o prendas que comprimen el abdomen aumentan la presión sobre el estómago y favorecen que el contenido ácido ascienda. Optar por ropa más cómoda, especialmente después de comer, puede parecer un gesto menor, pero tiene un impacto real en los síntomas.

 

 

Por último, la doctora insiste en algo tan básico como comer más despacio y en menor cantidad. Las comidas copiosas y rápidas obligan al estómago a trabajar a contrarreloj y producen más ácido del necesario. Masticar bien, comer con calma y respetar las señales de saciedad ayuda a que la digestión sea más eficiente y reduce la probabilidad de reflujo.

Cinco hábitos sencillos, sin fármacos de por medio, que demuestran que, en muchos casos, la acidez se combate más con constancia que con dramatismo. A partir de ahora, si quieres combatir tu acidez de una forma natural y avalada científicamente, ya tienes las claves para hacerlo.