Son muchos los autores que han escrito sobre cocina catalana. Néstor Luján, Manuel Vázquez Montalbán, Josep Fàbrega, Pep Salsetes... Pero hay un nombre que genera una profunda sensación de ternura y respeto en el sector gastronómico catalán. Estamos hablando de Josep Lladonosa i Giró, nacido en Alguaire en el año 1938 (no confundir con Josep Lladonosa i Pujol, escritor leridano del mismo pueblo que Giró). Lladonosa es, por encima de todo, una buena persona. Un hombre afable y humilde que ha dedicado su vida a recuperar, dignificar y divulgar la cocina catalana. Una personalidad que, como no podía ser de otra manera, recibió el premio Llegat Cuina Catalana de la mano de uno de sus discípulos más ilustres, Javier Torres, en la gala de los Premis La Gourmeteria celebrada este lunes en la Antiga Fàbrica d'Estrella Damm, coincidiendo con los 10 años de ElNacional.cat.
Un referente de país
Encima del escenario, delante de una terraza llena de profesionales y autoridades, luciendo con orgullo la Creu de Sant Jordi y recibiendo una larga ovación con la gente de pie. Así se presentó Josep Lladonosa i Giró al público después de recibir el premio Llegat Cuina Catalana de los Premis La Gourmeteria. Personalidades como el presidente del Parlament, Josep Rull; el conseller de Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació, Òscar Ordeig; el presidente de la Diputació de Lleida, Joan Talarn; la Comisionada de Promoción Económica, Comercio y Restauración del Ajuntament de Barcelona, Nadia Quevedo y el director general de Damm, Jorge Villavecchia.
Durante su dilatada trayectoria profesional, Josep Lladonosa ha trabajado en restaurantes tan míticos como el 7 Portes y ha regentado su propio establecimiento, el Quatre Barres, en Barcelona. También ha recibido premios destacados y de prestigio, como la Creu de Sant Jordi (2003), la Medalla al Mérito Gastronómico de la Federació Catalana d'Associacions Professionals d'Hostaleria (2000) o el Premio Nacional de Gastronomía del Ministerio de Cultura de Madrid (1980). Pero no solo ha recibido, sino que también ha creado los Premis Josep Lladonosa, que reconocen el talento de jóvenes estudiantes de hostelería de Catalunya.
"Muchas gracias porque ustedes se han acordado de personas que ningún premio recuerda. Personas que tienen un bar o un restaurante sencillo y que no tienen la capacidad de darse a conocer"
"Muchas gracias porque ustedes se han acordado de personas que ningún premio recuerda. Personas que tienen un bar o un restaurante sencillo y que no tienen la capacidad de darse a conocer". Con estas palabras iniciaba Lladonosa su discurso. Leridano de pura cepa, de Alguaire (Segrià), Lladonosa ha dedicado, y dedica, su vida a dignificar la cocina catalana. Sus obras se cuentan por docenas; desde El gran llibre de la fruita dolça (Pagès Editors, 2002) hasta La cuina ecològica (Pagès Editors, 2011), pasando por La cuina catalana, 800 receptes d'avui i de sempre (Rosa dels Vents, 2022) o su última publicación, La cuina catalana de fa 700 anys (Viena, 2025). Obras hechas desde la sabiduría de quien ha cocinado toda la vida y desde la pasión de quien ama su oficio. Lladonosa es un referente de país. Es una persona humilde, cercana, sabia y muy trabajadora. Un ejemplo a seguir, como persona y como profesional, a quien nunca podremos agradecer lo suficiente su ingente labor a favor de nuestra cocina. "Todavía no he terminado de trabajar. Tengo 88 años, empecé a los 14 y he continuado en la cocina. Una cocina que algunos frivolizan y que otros tratan con la seriedad que merece", afirmó durante la gala de los Premis La Gourmeteria. "Debemos ser constantes y dignificar nuestra cocina".
"Estoy muy orgulloso de estos dos muchachos. Me los trajeron cuando hacía poco que les habían quitado el chupete y, en cambio, hoy en día son dos eminencias profesionales y grandes personas"
Maestro de maestros
A menudo alejado de los focos, Josep Lladonosa es una pieza clave para entender el panorama gastronómico catalán actual. No solo por su extensa obra publicada, sino porque fue maestro de algunos de los cocineros más prestigiosos de hoy en día. Cocineros como Javier y Sergio Torres, chefs del restaurante Cocina Hermanos Torres de Barcelona, premiado con tres estrellas Michelin. Lladonosa explica que "Javier y Sergio empezaron conmigo. Les enseñé a cortar con el cuchillo, pero yo no hice nada más. Se lo han hecho ellos. Ellos han sabido abrirse un camino. La juventud debe saber que todo esto solo se gana currando, como ellos lo han hecho. Porque sus valores no solo son profesionales, sino que también deben ser morales. En la cocina hay que ser buena persona. Estoy muy orgulloso de estos dos muchachos. Me los trajeron que hacía poco que les habían quitado el chupete y, en cambio, hoy en día son dos eminencias profesionales y grandes personas".
