La patata es uno de los ingredientes más versátiles y presentes en la cocina, pero no todas se utilizan igual ni se conservan de la misma manera. Jordi Cruz nos enseña a diferenciar las principales variedades, conocer sus usos ideales y aprender cómo guardarlas para que mantengan su sabor y textura. Desde las patatas rojas perfectas para cocer, pasando por las de piel oscura ideales para freír, hasta variedades como la Monalisa o la Ratte, cada tipo tiene sus características específicas que influyen en el resultado final de los platos. Conocerlas permite sacar el máximo partido de esta humilde pero poderosa hortaliza, evitando desperdicios y mejorando cualquier receta.

Tipos de patata y sus usos

Según el chef, las patatas rojas, como la Red Pontiac, tienen carne blanca y son excelentes para cocer. Por su parte, las patatas de piel oscura, a veces con carne amarillenta, son perfectas para freír; su sabor agrio y su textura las hacen ideales para lograr un fritado crujiente y dorado. La Monalisa, mezcla de ambas, destaca por su carne amarilla y piel fina, lo que la hace fácil de limpiar y trabajar; sirve tanto para cocer como para freír, ofreciendo versatilidad en la cocina. Además, existen variedades pequeñas como la Ratte francesa, que se presta para microondas o preparaciones rápidas, manteniendo un sabor intenso y delicado.

Tipos de patata / Foto: Unsplash

Conservarlas bien es clave para disfrutar su sabor

La conservación es tan importante como la elección de la variedad. Jordi Cruz aconseja no dejarlas en lugares cálidos o con mucha luz, ya que maduran demasiado rápido y se estropean. Tampoco es recomendable meterlas en el frigorífico, porque el frío fuerte endurece la carne y altera su sabor. Lo ideal es un lugar fresco, seco y oscuro, manteniendo la humedad baja y evitando que entren en contacto con otros vegetales que puedan acelerar su deterioro. Con estas condiciones, la patata conserva su textura, sabor y propiedades durante más tiempo, permitiendo planificar mejor tus recetas sin perder calidad.

Además, elegir la variedad adecuada no solo mejora la textura y el sabor, sino que también permite optimizar el tiempo en la cocina. Cocer patatas rojas para ensaladas, freír piel oscura para patatas crujientes o usar Monalisa para un guiso mixto garantiza resultados consistentes y deliciosos. Las patatas pequeñas como la Ratte añaden un toque gourmet, ideal para preparaciones rápidas y presentaciones elegantes.

 

 

Conocer las características de cada patata y cómo conservarla correctamente permite cocinar con confianza, sabor y eficiencia, tal como nos enseña Jordi Cruz. Desde guisos, fritos, cocidos o al microondas, la patata bien elegida y cuidada puede transformar cualquier plato en una experiencia culinaria más rica y satisfactoria.