Hay días que no apetece cocinar mucho, pero tampoco quieres acabar comiendo cualquier cosa insana. Por eso los burritos hechos en la freidora de aire son una solución muy práctica, ya que se preparan en pocos minutos, no ensucian casi nada y quedan crujientes por fuera y melosos por dentro. Esta versión con jamón cocido, queso y tomate es muy sencilla, pero tiene ese punto reconfortante que funciona muy bien para una cena rápida. Además, al hacerlos en la air fryer, no hay que freírlos ni añadirles mucho aceite, lo que los convierte en una alternativa más ligera al clásico bocadillo caliente o a una pizza improvisada.
Unos burritos perfectos para hacer una cena sencilla, saludable y deliciosa
El relleno es sencillo, pero muy efectivo
Para preparar estos burritos solo se necesitan unas cuantas tortillas de trigo, tomate frito, jamón cocido, queso que funda bien, queso rallado y un poco de aceite de oliva. Con estos ingredientes se consigue un resultado muy gustoso sin complicarse. El tomate aporta jugosidad, el jamón da el punto salado y el queso hace que el relleno quede cremoso cuando se funde.
El primer paso es extender una tortilla sobre la superficie de trabajo y untarla con una cucharada de tomate frito. No hay que poner demasiado, porque si queda muy húmeda puede costar más que el burrito se cierre bien y quede crujiente. Después se coloca una loncha de jamón cocido, una loncha de queso tipo Havarti, mozzarella o cualquier otro que funda bien, y un puñado de queso rallado.
A partir de aquí, solo hay que enrollar la tortilla con cuidado, presionando un poco para que quede compacta. Es importante dejar el cierre en la parte de abajo cuando se ponga en la cesta de la freidora de aire. Si ves que se abre, puedes sujetarla con un palillo.
La freidora de aire los deja dorados en pocos minutos
Cuando los burritos ya están montados, se rocían con un poco de aceite de oliva. No hace falta mucha cantidad, solo la justa para que la superficie coja color y quede más crujiente. Después se cocinan a 180 grados durante unos siete minutos. Si te gustan más tostados, puedes dejarlos un par de minutos más, vigilando que no se quemen. Lo mejor es controlarlos hacia los cinco minutos, porque cada freidora de aire puede calentar de manera diferente. Cuando la tortilla está dorada y el queso empieza a fundirse, ya están a punto.
Estos burritos también admiten muchas variaciones. Si quieres un toque picante, puedes poner unas gotas de sriracha, chile o jalapeños. Si quieres una versión con más proteína, puedes sustituir el jamón por pechuga de pollo asado o pavo. También quedan bien unas aceitunas picadas, orégano o un poco de albahaca seca.
Así pues, estos burritos son ideales para una cena ligera, rápida y sin complicaciones. No son una receta sofisticada, pero sí una de esas soluciones que salvan cualquier noche: pocos ingredientes, diez minutos y un resultado crujiente, caliente y muy fácil de repetir.
