Hay postres que parecen mucho más complicados de lo que realmente son. La Sacher es un buen ejemplo: chocolate intenso, mermelada de albaricoque y una cobertura brillante que siempre hace pensar en una receta de pastelería. Pero esta versión en forma de magdalenas lo hace todo mucho más fácil. Se prepara con ingredientes sencillos, se cuece en la freidora de aire y mantiene aquella combinación tan buena entre cacao, fruta y ganache de chocolate. El resultado son unas magdalenas suaves, esponjosas y con un punto elegante, ideales para desayunar, merendar o servir como postre sin tener que encender el horno.
Estas magdalenas son una receta sencilla y deliciosa
El secreto es combinar chocolate y albaricoque
La gracia de estas magdalenas es que no son unas magdalenas de chocolate cualquiera. El toque Sacher llega con la mermelada de albaricoque, que aporta acidez y hace que el sabor del cacao no quede demasiado pesado. Esta combinación es lo que da personalidad a la receta.
Para preparar entre 6 y 8 magdalenas se necesitan 200 gramos de harina de trigo, 130 gramos de azúcar, 50 gramos de cacao en polvo sin azúcar, dos huevos grandes, 100 gramos de mantequilla fundida, 100 mililitros de leche y 8 gramos de levadura química. Para el relleno y la cobertura, solo se necesita mermelada de albaricoque, 120 gramos de chocolate negro y 50 mililitros de nata para montar.

El primer paso es mezclar los ingredientes secos en un bol: la harina, el cacao, el azúcar y la levadura. En otro recipiente, se baten los huevos con la leche y la mantequilla fundida. Después se incorpora la parte líquida a los ingredientes secos y se mezcla hasta obtener una masa homogénea, sin grumos y con una textura espesa pero manejable. No es necesario trabajarla demasiado. De hecho, si se remueve en exceso, las magdalenas pueden quedar menos tiernas. El objetivo es que todo quede integrado y lo suficientemente fino para llenar los moldes.
La freidora de aire las hace rápidas y prácticas
Una vez hecha la masa, se colocan cápsulas de papel dentro de los moldes y se llenan hasta dos terceras partes. Esto es importante porque durante la cocción subirán un poco. La freidora de aire se precalienta a 160 grados durante unos tres minutos y después se cuecen las magdalenas a la misma temperatura durante unos 15 minutos, hasta que al pincharlas con un palillo este salga limpio.
Cuando estén cocidas, hay que dejarlas enfriar completamente antes de rellenarlas. Después se corta un poco la parte superior, se hace un pequeño agujero en el centro y se pone una cucharadita de mermelada de albaricoque. Se vuelve a colocar la tapa con cuidado para que queden bien montadas. La cobertura es muy sencilla. Se calienta la nata sin que llegue a hervir y se añade el chocolate negro troceado. Se remueve hasta obtener una ganache lisa, brillante y cremosa. Con esta crema se cubren las magdalenas y se dejan reposar unos minutos para que coja un poco de cuerpo.
Así pues, estas magdalenas al estilo Sacher son una manera rápida y muy resultona de hacer un postre de chocolate sin complicarse. Tienen el sabor intenso del cacao, el punto fresco del albaricoque y una cobertura que las hace parecer mucho más elaboradas de lo que son. Y todo, con la comodidad de la freidora de aire.