Arnau París demuestra que para asar bien un pimiento solo necesitas un microondas y 15 minutos

Asar pimientos siempre ha parecido una de esas cosas que necesitan tiempo, horno encendido, paciencia y un poco de organización. Es una preparación muy nuestra, muy de cocina lenta, pero eso no quiere decir que no pueda tener una versión rápida y sorprendentemente efectiva. Arnau París lo demuestra con una de sus microrrecetas: un pimiento asado hecho en el microondas en solo 15 minutos. La idea rompe un poco con la imagen tradicional de la escalivada, pero mantiene aquello que realmente importa: un pimiento tierno, fácil de pelar y preparado para comer con una salsa sencilla que le da mucho más juego. Y lo mejor es que no hace falta encender el horno ni ensuciar casi nada.

Aunque asociamos el pimiento asado a una cocción larga y lenta, también se puede encontrar la solución rápida y sencilla en el microondas

El microondas hace la parte más pesada de la receta

La receta empieza de la manera más simple posible: con un pimiento entero. No hace falta cortarlo, no hace falta preparar una bandeja ni hace falta controlar el horno. Arnau París lo pone directamente en el microondas durante 15 minutos, tiempo suficiente para que la carne del pimiento se ablande y la piel se pueda retirar después con mucha más facilidad. Este es el punto que más sorprende. Muchas personas asocian el pimiento asado con aquella piel tostada de horno o brasa, pero el microondas consigue otra cosa muy práctica: cocerlo rápidamente desde dentro, dejándolo meloso y listo para aliñar.

Mientras tanto, se prepara la salsa. Aquí la receta da un giro muy interesante porque no se queda solo en el pimiento con aceite y sal. La base es un poco de tahina, piel de limón rallada, ajo rallado y un poco de agua para ligarlo todo. La tahina aporta cremosidad y un punto tostado, el limón da frescor y el ajo añade intensidad. Con muy pocos ingredientes, el pimiento pasa de ser una guarnición sencilla a convertirse en un plato mucho más completo.

El secreto es pelarlo bien y aliñarlo con intención

Cuando pasan los 15 minutos, el pimiento se tiene que sacar con cuidado porque sale muy caliente. Después solo hace falta pelarlo, retirar la piel y cortarlo en tiras o en trozos, según cómo se quiera presentar. Este momento es importante porque el pimiento todavía conserva jugos y hay que aprovecharlos. Si se corta con calma y se deja un poco de su propio líquido en el plato, el resultado queda más sabroso.

Después llega la salsa por encima. No es necesario poner mucha: solo una capa que acompañe al pimiento y le dé contraste. La combinación funciona porque el dulce natural del pimiento escalivado queda equilibrado con la acidez del limón y la profundidad de la tahina.

Así pues, Arnau París vuelve a demostrar que el microondas puede servir para algo más que calentar sobras. Con un pimiento, 15 minutos y una salsa bien pensada, se puede improvisar una receta rápida, saludable y mucho más buena de lo que parece.