La Guardia Civil detecta agentes de inteligencia de Marruecos entre los migrantes llegados a Ceuta

La Guardia Civil identificó a varios agentes vinculados a los servicios de inteligencia de Marruecos entre los más de 60.000 migrantes que cruzaron irregularmente la frontera de Ceuta durante la última oleada de entradas en la ciudad autónoma, según han explicado fuentes del Estado Mayor del Instituto Armado a El Español. La detección de estos individuos fue posible a través del seguimiento en directo que los efectivos hicieron de los movimientos registrados en el perímetro fronterizo mediante la red de cámaras instalada en la zona. Las imágenes captadas por el sistema de videovigilancia permitieron a los agentes analizar el acceso de los diferentes grupos y detectar, entre las personas que avanzaban hacia territorio español, la presencia de miembros del aparato de inteligencia marroquí que se habrían infiltrado.

Los analistas del Instituto Armado sostienen que no se trataría de un episodio excepcional, ya que el cuerpo asegura haber observado una operativa similar en otros momentos de elevada presión migratoria en las fronteras de Ceuta y Melilla, con presuntos agentes marroquíes integrados entre los grupos de migrantes. De hecho, las fuentes citadas anteriormente consideran que una operación de esta naturaleza, que enmarcan en las prácticas propias de la guerra híbrida, difícilmente podría haberse ejecutado sin la intervención de los servicios de información que actúan en Marruecos. "Es el procedimiento lógico para cualquier servicio de inteligencia", declaran al medio madrileño. 

La presencia de estos agentes entre los grupos de migrantes habría tenido como objetivo controlar de cerca el desarrollo de la entrada masiva registrada este jueves y recoger información directa sobre el dispositivo activado por España, la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad y la evolución de los hechos sobre el terreno.

La inmigración como arma de presión

Las revelaciones llegan en un momento en que vuelve a ganar fuerza la hipótesis de que Marruecos habría permitido deliberadamente que la presión migratoria sobre Ceuta se intensificara, una sospecha que ya había aparecido en crisis anteriores. Muchos de los vídeos que circulaban el jueves por las redes sociales, en plena escalada de la crisis, mostraban una actitud aparentemente pasiva de los gendarmes marroquíes ante el avance de los migrantes hacia la frontera. Los testimonios recogidos por The New York Times apuntan en la misma dirección. Youssef Aloui explica que, cuando el grupo con el que viajaba se acercó al paso fronterizo, los agentes no intentaron frenarlos y, muy al contrario, les habrían indicado por dónde debían continuar: "No paraban de decirnos: 'Id en esta dirección, en esta dirección'".