Junts se incorpora a la familia del Partido Demócrata Europeo y refuerza su red en Bruselas

Junts per Catalunya se ha incorporado oficialmente al Partido Demócrata Europeo (PDE), una familia política centrista, federalista y europeísta que agrupa formaciones de diferentes estados y territorios de la Unión Europea. Con este movimiento, el partido de Carles Puigdemont busca reforzar su proyección internacional, ganar aliados en Bruselas y situar sus reivindicaciones sobre la amnistía, la autodeterminación y el reconocimiento del catalán dentro de una plataforma política europea estable. La adhesión permite a Junts acercarse a partidos europeos con los que comparte una combinación de liberalismo, centrismo, europeísmo y defensa de las identidades territoriales. El PDE ya ha incorporado a Junts en su web como miembro y lo presenta como una de las principales fuerzas políticas catalanas, de orientación "centrista y soberanista". También destaca su defensa del derecho de autodeterminación y define la Unión Europea como el marco natural en el que pueden desarrollarse las naciones y los territorios que no disponen de un estado propio. 

¿Qué es el Partido Demócrata Europeo?

El Partido Demócrata Europeo nació en 2004 como una alianza de formaciones centristas que defendían profundizar la integración europea sin quedar absorbidas por las dos grandes familias tradicionales: los populares y los socialdemócratas. El PDE se define como federalista, social-liberal y comprometido con los derechos civiles y sociales. Defiende una Europa más integrada políticamente, pero a la vez respetuosa con las diferentes identidades nacionales, culturales y lingüísticas. Este equilibrio permite a Junts presentar su proyecto soberanista no como una ruptura con Europa, sino como una propuesta para reorganizarla desde su diversidad interna. Entre sus miembros se encuentran el Movimiento Demócrata francés (MoDem), el PNV, Coalición Canaria, los alemanes Freie Wähler, el partido italiano Italia Viva y formaciones centristas de Bélgica, Irlanda, Grecia, Malta y Chipre. El PDE está integrado en Renew Europe, la quinta fuerza de la Eurocámara con 78 diputados, por detrás del Partido Popular Europeo (183), Socialistas y Demócratas (135), Patriotas por Europa (85) y Conservadores y Reformistas Europeos (81).

El socio de más interés para la formación catalana es el Partido Nacionalista Vasco, uno de los fundadores del PDE y con el que Junts mantiene una buena relación. El presidente del PNV, Aitor Esteban, es actualmente vicepresidente ejecutivo de la familia europea. El presidente del PDE es François Bayrou, líder del MoDem, alcalde de Pau entre 2014 y 2026 y primer ministro francés entre 2024 y 2025. Su lengua materna es el occitano bearnés, un elemento que Junts destaca para subrayar la sensibilidad de la formación europea hacia las lenguas minorizadas. El secretario general es Sandro Gozi, antiguo secretario de Estado de Asuntos Europeos del gobierno italiano de Matteo Renzi y eurodiputado elegido en Francia dentro de la candidatura impulsada alrededor de Emmanuel Macron.

Apoyo a la amnistía

La incorporación llega después de que el PDE se haya pronunciado sobre algunas de las principales batallas judiciales del independentismo. Según Junts, la familia europea ha reclamado que se aplique la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 16 de julio sobre la ley de amnistía de acuerdo con las obligaciones del ordenamiento comunitario. El TJUE avaló la compatibilidad general de la amnistía con el derecho europeo, una decisión que Junts considera definitiva para exigir su aplicación completa. A pesar de la resolución, todavía hay casos pendientes y controversia sobre el alcance de la ley en los procedimientos por malversación, especialmente los que afectan a Puigdemont y otros dirigentes del procés.

El PDE también se ha solidarizado con las víctimas catalanas del espionaje con Pegasus y ha criticado las actuaciones del Tribunal de Cuentas que, según Junts, están dilatando la aplicación de la amnistía. Este apoyo da a la formación de Puigdemont una plataforma europea desde donde presentar el conflicto no solo como una disputa con las instituciones españolas, sino como una cuestión de Estado de derecho, derechos civiles y cumplimiento de las resoluciones europeas.

La autodeterminación dentro de una Europa federal

El punto de coincidencia más político entre Junts y el PDE es la idea de que una Unión Europea fuerte no es incompatible con unas naciones y unos territorios políticamente fuertes. El partido europeo defiende que las identidades, las lenguas y el derecho de los pueblos a decidir democráticamente su futuro deben encontrar un reconocimiento dentro de la construcción comunitaria. Esta formulación encaja con la estrategia europea de Junts. El partido no presenta la independencia de Catalunya como una retirada del proyecto europeo, sino como la voluntad de acceder directamente, sin la intermediación del Estado español. Su apuesta es una Europa federal que reconozca políticamente a las naciones sin estado. La adhesión también permite a Junts reivindicar una posición de “centralidad” en un momento en que su orientación ideológica genera debate. La formación intenta situarse en un espacio europeísta y liberal, alejado tanto de la izquierda tradicional como de las derechas euroescépticas y de la extrema derecha.

El reencuentro con una tradición política conocida

La nueva alianza conecta indirectamente a Junts con la tradición europea del nacionalismo catalán moderado. Convergència Democràtica de Catalunya y, posteriormente, el PDECat ya habían mantenido vínculos con familias liberales europeas, aunque la reorganización del espacio posconvergente y el proceso independentista dejaron a Junts sin una adscripción clara.

Ahora, la entrada en el PDE ofrece a Puigdemont una estructura internacional propia y un espacio ideológico desde el cual reivindicar simultáneamente el soberanismo y el centrismo. La presencia del PNV facilita este encaje: los nacionalistas vascos representan un modelo de partido territorial, europeísta e influyente en Madrid y Bruselas con el que Junts comparte intereses, a pesar de las diferencias estratégicas.

La operación no altera por sí misma los equilibrios del Parlament Europeo, pero ofrece a Junts una red de contactos y una plataforma para internacionalizar sus principales reivindicaciones. Después de años en que la batalla europea del partido ha girado casi exclusivamente en torno a Puigdemont, los exiliados y las decisiones judiciales, Junts prueba ahora de transformar aquella presencia defensiva en una alianza política más permanente.