No han pasado ni cuarenta y ocho horas desde que se instaló el tercer brazo horizontal de la torre de Jesús de la Sagrada Familia, este mismo lunes, que este miércoles ya se ha colocado el cuarto brazo, de manera que ahora ya solo queda colocar el brazo vertical que coronará la cruz y que, una vez instalado, configurará el templo con su altura definitiva, la de 172,5 metros. El cuarto brazo corresponde al que está orientado hacia la fachada de la Glòria y la calle Mallorca, es decir, que apunta hacia el mar. En cuanto al quinto brazo, su colocación también puede ser inminente, dado que ya se encuentra en la plataforma de operaciones, situada a 54 metros de altura.
La doble hito de estos días, es decir, la colocación del tercer y cuarto brazo horizontal, es una muestra del ritmo al que avanzan estos trabajos para acabar esta torre, con la previsión de inaugurarla el 10 de junio en el marco del Año Gaudí, justo el día que se conmemora el centenario de su muerte y donde se espera que la bendición la pueda hacer el papa León XIV, una vez el Vaticano ya ha empezado a trabajar en su visita a Barcelona. Los brazos siguen la geometría de doble giro que Gaudí dio a las columnas y a las cruces de la Sagrada Família. Presentan una forma cuadrada en el extremo exterior y octogonal en el extremo interior, que conecta con el núcleo. Cada pieza tiene un peso aproximado de 12,8 toneladas y mide 4,40 m x 4,50 m x 4,50 m. Una vez finalizada, la cruz medirá 17 metros de altura, aproximadamente un edificio de cinco pisos, y una anchura de 13,5 metros, e incluirá un espectacular mirador situado a 165 metros de altura.
Esta colocación supone un nuevo avance constructivo tras la colocación, entre octubre y noviembre del 2025, del brazo inferior, 30 de octubre; el núcleo, 7 de noviembre; el primer brazo horizontal, orientado hacia la fachada del Nacimiento, 25 de noviembre; el segundo brazo en dirección a la fachada de la Pasión, 28 de noviembre; el tercer brazo en dirección al ábside, 12 de enero, y ahora este cuarto brazo en dirección a la futura fachada de la Gloria, 14 de enero, a la espera de que el brazo vertical sea colocado pronto. De hecho, los planes iniciales de la Junta constructora de la Sagrada Familia eran los de tener terminada la torre en 2025, pero finalmente será a principios de 2026, con la intención de inaugurarla en junio, ya sin andamios.
La Sagrada Familia, además, recuerda que según los Álbumes de Templo, Gaudí quería que la cruz brillara de día y diera luz de noche. Es por ello que se han utilizado la cerámica blanca esmaltada y el vidrio, dos materiales que son resplandecientes y que al mismo tiempo resisten la exposición atmosférica, y está previsto instalar en las torres de los Evangelistas y los apóstoles unos focos de luz que iluminarán el terminal. En el interior de la cruz se colocará la escultura del Agnus Dei obra del artista italiano Andrea Mastrovito, siguiendo el proyecto original de Gaudí.
