El científico estadounidense Craig Venter, pionero mundial de la genómica y una de las figuras centrales en la secuenciación del genoma humano, ha muerto a 79 años este jueves en San Diego. La causa de su muerte han sido las complicaciones derivadas de un cáncer diagnosticado recientemente y ha sido confirmada por el Instituto J. Craig Venter (JCVI) en su página web, la fundación que él mismo creó y que aún dirigía, dedicada a la investigación sin ánimo de lucro y al avance de la ciencia de la genómica, la comprensión de sus implicaciones para la sociedad y la comunicación de estos resultados a la comunidad científica, el público y los responsables políticos.
A lo largo de su carrera, Venter acumuló numerosos reconocimientos por su papel fundamental en la secuenciación y el mapa del genoma humano, tarea que lideró desde el sector privado a través de Celera Genomics. El JCVI lo define como un líder visionario que contribuyó a modelar la genómica moderna y a impulsar la biología sintética, apostando por equipos interdisciplinarios, métodos más ágiles y una ciencia orientada a tener un impacto real en el mundo. A pesar de su destacada trayectoria en el sector privado, Venter fue un firme defensor de la financiación pública para la investigación y de las colaboraciones entre gobierno, academia e industria como motor del progreso científico.
El trabajo de Venter redefinió la genómica desde sus cimientos, ya que contribuyó a transformarla de una disciplina lenta, gen por gen, en una ciencia escalable basada en datos, y fue aún más lejos al demostrar que los genomas podían diseñarse y construirse artificialmente. En los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) fue pionero en el uso de las llamadas “etiquetas de secuencias expresadas” (EST), una técnica que permitió identificar rápidamente un gran número de genes humanos y aceleró el mapeo del genoma. “Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de manera diferente, a actuar con decisión y a construir aquello que aún no existe”, ha destacado Anders Dale, presidente del JCVI, en un comunicado.
En el terreno de la biología sintética, Venter y sus equipos lograron un hito al construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente, lo que demuestra, ha subrayado el JCVI, que los genomas se pueden diseñar digitalmente, construirse a partir de componentes químicos y "activarse" para controlar una célula viva. Su curiosidad científica, sin embargo, no se limitó al laboratorio: a través de la Expedición de Muestreo Oceánico Global Sorcerer II, sus equipos utilizaron la metagenómica para revelar una extraordinaria diversidad microbiana, informando del descubrimiento de millones de genes nuevos y ampliando el universo conocido de familias de proteínas; un trabajo que profundizó la comprensión del microbioma oceánico y su papel en los sistemas planetarios, ha destacado el mismo Instituto norteamericano.
