Barcelona ha puesto en marcha su primer Plan Antirracista, una estrategia municipal para combatir el racismo estructural, prevenir la discriminación y avanzar hacia una igualdad real y efectiva de derechos. El documento, presentado este lunes por el alcalde Jaume Collboni, tendrá vigencia entre 2026 y 2036 y cuenta con una dotación inicial de 3,4 millones de euros. El plan prevé cerca de un centenar de acciones, entre las cuales se encuentran la revisión de prácticas y procesos administrativos, la formación del personal municipal en antirracismo y la creación de un protocolo específico contra la discriminación racial en el acceso a la vivienda. También se quiere promover la diversidad dentro de la plantilla del Ajuntament y incorporar cláusulas de contratación con perspectiva intercultural y antirracista.

Durante la presentación, Collboni ha recordado que en Barcelona conviven personas de hasta 183 nacionalidades y que se hablan más de 300 lenguas. Sin embargo, ha advertido que la diversidad, por sí sola, no garantiza la igualdad. “Para que sea una fortaleza de Barcelona, se debe acompañar, se debe defender, se debe proteger”, ha afirmado. El alcalde también ha vinculado el impulso del plan con el contexto actual de auge de la extrema derecha. Según Collboni, las ciudades pueden actuar como “espacios de resistencia democrática” y como espacios “de derechos” a través de políticas de proximidad. “Barcelona quiere asumir un papel activo y referente en esta lucha. Siempre lo ha hecho, pero ahora más que nunca”, ha concluido.

Entre las medidas destacadas también se encuentra la creación de un Observatorio Antirracista de Barcelona, que deberá identificar y desmontar “estructuras y narrativas racistas”. Además, el Ajuntament reforzará proyectos ya existentes, como el programa Prometeus, destinado a mejorar el acompañamiento de personas jóvenes y migradas, y desarrollará materiales educativos antirracistas.

El plan también prevé reforzar la Red BCN Antirrumores para prevenir discursos de odio y fortalecer servicios como la Oficina por la No Discriminación. En paralelo, se quieren mejorar los protocolos de actuación ante incidentes racistas, la accesibilidad lingüística y cultural de los servicios de atención y el acompañamiento jurídico y mediador a personas en situación administrativa irregular que quieran denunciar casos de racismo.

La presentación se ha hecho en el marco del Foro Barcelona 2026, unas jornadas internacionales sobre el liderazgo de las ciudades por la justicia racial, organizadas con la Coalición Europea de Ciudades contra el Racismo y con el apoyo de la UNESCO. El plan se ha elaborado a partir de un proceso de trabajo con el Consejo Asesor Antirracista.