La línea R1 de Rodalies ha registrado este viernes una incidencia debido a un desprendimiento de tierras que ha obligado a interrumpir completamente la circulación ferroviaria entre las estaciones de Maçanet-Maçanes y Blanes. La afectación ha dejado sin servicio este tramo, mientras se evalúan los daños en la infraestructura y se trabaja para garantizar la seguridad antes de reanudar la circulación de trenes, según ha informado Renfe. Ante esta situación, se está gestionando un servicio alternativo por carretera para facilitar la movilidad de los viajeros afectados. Cabe decir que, a pesar del corte parcial, la circulación entre L'Hospitalet de Llobregat y Blanes se mantiene operativa, con una frecuencia de dos trenes por hora y sentido. La incidencia se suma a una semana especialmente complicada para los usuarios de Rodalies, marcada por un bloqueo total de la circulación ferroviaria que ha durado dos días.
La caída de tierra y rocas ha invadido completamente la vía, lo que ha impedido por completo el paso de los trenes de la línea R1. De hecho, el convoy que circulaba junto al tramo afectado ha tenido que dar marcha atrás hasta la estación de Blanes. Esta nueva afectación se produce solo horas después de que la red ferroviaria catalana se haya sometido a una doble revisión de seguridad. La consellera de Territori, Silvia Paneque, anunció ayer que, pese a confiar en los controles realizados por Adif, se había acordado con los maquinistas una segunda inspección con su participación directa. Estas comprobaciones adicionales empezaron el jueves por la tarde con 15 equipos técnicos desplegados para recorrer 13 itinerarios distintos. Pese a estos esfuerzos, los usuarios del R1 se han encontrado este viernes con un nuevo imprevisto que les ha obligado a buscar alternativas de movilidad.
Durante una comparecencia este viernes en el Ministerio de Transportes, el secretario de Estado José Antonio Santano ha sido preguntado por la incidencia en el R1. En relación con las inspecciones extraordinarias de Adif y los maquinistas, ha asegurado que "ayer se exploraron todas las líneas", y ha atribuido el desprendimiento a circunstancias imprevistas. "Pueden pasar estas cosas, han pasado, veremos cómo avanza". A pesar de la situación, ha querido destacar que "la parte positiva es que no ha habido heridos y el tren ha podido frenar con tiempo suficiente".
"No podemos jugar a la ruleta rusa"
Por su parte, los maquinistas han reiterado que la incidencia en la R1 demuestra que sus reticencias a la hora de reanudar el servicio "no son ningún capricho", según explicaron a la ACN fuentes del sindicato mayoritario entre el colectivo. El desprendimiento "reafirma" la necesidad de revisar "muy bien" la red y explicita que las peticiones del sector son necesarias. "No podemos jugar en la ruleta rusa", afirmaron las mismas fuentes. Desde otro sindicato, con menor representación entre los maquinistas, son críticos también con Semaf, porque creen que las medidas tomadas por la empresa a propuesta de la formación mayoritaria "son insuficientes". Fuentes de este otro sindicato alertan, así, de que las exploraciones preventivas pueden comprobar el estado de la infraestructura, pero no si los terrenos que hay alrededor de la vía son firmes, o si en algún momento habrá un desprendimiento, tal y como ha ocurrido entre Maçanet-Massanes y Blanes.
El pasado martes, en esta misma línea, ya se produjo otro incidente cuando un tren descarriló a causa del impacto con una roca que había caído en la vía tras el temporal. Según Adif, en el momento del accidente viajaban diez pasajeros, pero no se registraron heridos. La incidencia de este viernes se añade a una semana especialmente convulsa para Rodalies, marcada por el accidente mortal de la R4 en Gelida el mismo día 20 de enero. En ese siniestro, un maquinista en prácticas de 28 años, originario de Sevilla, perdió la vida y 37 personas resultaron heridas. Actualmente, todavía hay cinco personas ingresadas en estado crítico en el hospital.
