Cuando llegamos a los 40 se producen una serie de cambios progresivos en nuestro organismo como consecuencia del proceso natural de envejecimiento, entre los que está la ralentización del metabolismo.
La buena noticia es que llevar unos hábitos de vida saludables tiene un gran efecto y puede ayudarnos a frenar este proceso, entre ellos el del metabolismo. Estas son algunas claves para perder peso más allá de la cuarentena que pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud y también la figura.
No hacer dieta
Adelgazar a partir de los 40 no consiste en hacer una dieta y luego volver a los malos hábitos, sino en adoptar una serie de hábitos de alimentación que incorporemos siempre a la dieta. Se puede transgredir de vez en cuando, pero la pauta ha de basarse en comida saludable y hacer ejercicio para toda la vida.
Reducir los carbohidratos
No se trata de eliminarlos por completo de la dieta, pero sí de reducirlos en buena medida, especialmente los refinados. Después de los 40 años, las necesidades diarias de carbohidratos puede disminuir y seguir con el consumo habitual puede provocar que, poco a poco, vayamos ganando peso. Lo ideal es seguir el método del plato de Harvard, mediante el cual se divide un plato en dos mitades. La primera de ellas, debe ir destinada a verduras y frutas y la otra mitad se subdivide en otras dos, una de ellas para los carbohidratos (que no deben ocupar más de un puño) y la otra para las proteínas.
Comer más verduras
Las verduras son una fuente imprescindible de nutrientes para nuestro organismo y además aumentan los niveles de saciedad y ayudan a regular los niveles de azúcar e insulina en la sangre lo que repercute en el control de peso. Sin embargo, la mayoría de los adultos, más de un 90%, no toma la cantidad recomendada al día. Las verduras deben estar presentes en los dos platos principales, la comida y la cena.
Cuidado con el alcohol
En algunas ocasiones, las calorías que nos impiden adelgazar provienen de hábitos que tenemos adquiridos y son difíciles de quitar. Pero si hay que perder peso es mejor suprimirlos, por lo menos durante un tiempo. El consumo moderado de alcohol significa una bebida al día, por ejemplo, un vaso de vino.
De capricho: chocolate negro a diario
La ingesta diaria de chocolate negro tiene un efecto disuasorio para frenar los antojos de alimentos dulces y salados. Además, tiene otros beneficios. Es rico en antioxidantes, ayuda a reducir el estrés como demuestra este estudio. Teniendo en cuenta que el estrés es uno de los principales desencadenantes emocionales de la alimentación, puede ayudar a mejorar el estado de ánimo.
