Recibido con el clamor de ‘No a la guerra’, y ante un enorme cartel de los colores de la rojigualda con esta proclama que se ha convertido en un eslogan electoral, Pedro Sánchez ha aparecido más belicoso que nunca contra los partidos de la derecha y ha sacado pecho de haber conseguido que “España se esté ganando el respeto de todos” por ser los primeros en posicionarse en contra de la guerra en Oriente Medio que han comenzado Estados Unidos e Israel atacando a Irán. El presidente del gobierno español ha protagonizado este sábado un mitin en Soria para apoyar al candidato socialista a las elecciones de Castilla y León, Carlos Martínez, acompañado de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y ha aprovechado para sacar rédito de su posición contra el conflicto bélico y de sacar de quicio a Donald Trump y atizar a los amigos del presidente norteamericano y recuperar viejos fantasmas del pasado. Sánchez, ha calificado “de hipócritas” a los líderes del PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, a quienes ha recriminado que no defienden “la soberanía nacional”, que según él, es la base de la posición del gobierno español. “Viendo el eco que ha tenido, podemos decir alto y claro que es un orgullo ser español, por defender lo que defendemos ante la barbarie”, ha dicho al público socialista que se ha congregado en el mitin de las elecciones del próximo 15 de marzo.
Quiero decir a toda España que esta guerra en Irán no la avalamos, pero vamos a proteger a los españoles y españolas de las consecuencias de la misma. pic.twitter.com/CKpon0BQ2b
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 7, 2026
"Confundir soberanía con servilismo"
Sánchez ha repetido decenas de veces el ‘No a la guerra’ y ha arremetido contra Feijóo y Abascal por no defender los intereses españoles frente a los intereses de Trump. “Feijóo no pagará ni el gas ni la calefacción de los hogares de Soria, ni Abascal pagará la gasolina de los tractores en León, Zamora o Palencia, pero ambos apoyan la guerra de Trump en Irán. Son unos hipócritas, porque es muy fácil ser belicoso a costa del bolsillo de los demás”, ha defendido. Fuerte y seguro a la hora de defender sus convicciones, Sánchez ha repetido que ser aliado de países como Estados Unidos no significa “darle la razón y decirle siempre amén” a Trump, como cree que pretenden el PP y Vox, a quienes acusa de “confundir soberanía con servilismo”. Y la soberanía nacional es defender el interés general del país ante todo, como está haciendo el gobierno de España”, ha remachado. Por eso, Sánchez cree que la posición del PP y Vox va en contra de los intereses, no solo del Gobierno, sino de España, al haber escogido estar esta vez al lado de la defensa del derecho internacional y de la paz: “Elegimos estar con la fuerza de la ley porque eso beneficia a todos y la ley del más fuerte solo beneficia a uno”.
El presidente español no ha ocultado su intención de vincular el ‘No a la guerra’ que ahora enarbola con la que tan buenos resultados le dio al PSOE en el 2003 contra el PP y José María Aznar, que dio apoyo explícito a los EUA en la guerra de Irak. La proclama movilizó a la sociedad española, y Sánchez, espera que ahora pase lo mismo. “Ahora como en el 2003, hoy, entonces y siempre, España dirá no a la guerra. Y es importante decirlo alto y claro: aquellos que entonces nos pusieron en una guerra en Irak en contra de la opinión pública española son los mismos que ahora, con la opinión pública en contra, lo quieren volver a hacer, demostrando que no han aprendido nada y que se equivocan en todo”, ha dicho, en referencia al PP y Vox.
La imagen de España en el mundo
Sánchez ha incidido en la importancia de que España se haya erigido en el adalid de la defensa de los derechos humanos, del derecho internacional y de la paz. Así es como, según el líder del PSOE, el Estado español "se está ganando el respeto de todo el mundo", y ha negado que se esté quedando solo en su posición. "No estamos solos, sino que somos los primeros; ya estamos viendo cómo muchos otros gobiernos se están posicionando en contra de esta guerra y los que se quedarán solos son aquellos que defienden lo indefendible". Además, Sánchez considera que "sin paz no hay prosperidad" y que "el no a la guerra es un sí a nuestras empresas, a nuestros trabajadores, a nuestros autónomos, a nuestro campo, y eso es algo que no solo comparten los ciudadanos progresistas, sino también las personas conservadoras", ha añadido.
El Día de la Mujer y las elecciones
Mañana domingo es el Día Internacional de la Mujer, y Sánchez también ha sacado pecho de las políticas de su gobierno en favor del feminismo: "Subir el salario mínimo interprofesional, revalorizar las pensiones, ampliar y equiparar los permisos de paternidad y maternidad, promover la igualdad salarial o reforzar las políticas de Estado contra la violencia de género son ejemplos de políticas feministas. Aunque muchos jóvenes digan que están en contra de las políticas feministas, lo que quieren es este tipo de políticas", ha defendido.
En cuanto a las elecciones de Castilla y León del próximo domingo, el presidente español ha vuelto a situar el PSOE como "dique de contención a las políticas reaccionarias" que encarnan el PP y Vox en los últimos años, como las trabas que ha puesto al aborto o a la ley de Memoria Histórica o la debilitación del diálogo social entre empresarios y trabajadores. Sánchez ha advertido que lo que "necesitamos son más gobiernos progresistas, más alcaldes y alcaldesas progresistas y más gobiernos autonómicos progresistas". El presidente del ejecutivo ha insistido en que el PSOE continuará en el gobierno de España después de las próximas elecciones generales, que ha reiterado que serán en el 2027. "Que tengan paciencia, que lo llevan muy mal, pero las elecciones serán el 27, y el 27 les volveremos a ganar porque España seguirá queriendo avanzar", ha exclamado Sánchez, después de sostener que lo insólito no es el avance de la extrema derecha, sino que "haya un Gobierno de coalición progresista en España que les planta cara".