"Un parche que alarga la agonía". Así ha descrito Alícia Romero, portavoz del PSC en el Parlament, los cambios que este lunes ha ejecutado el president Pere Aragonès en su Ejecutivo, que aparte de la esperada salida de Teresa Jordà para ir al Congreso de los Diputados, también ha incluido a Josep González Cambray y Juli Fernández. Los socialistas, sin embargo, aseguran que esta remodelación que Aragonès ha defendido como un refuerzo no hace más que confirmar "un gobierno en crisis permanente y certificar su fracaso". La portavoz ha remarcado que a pesar de estos cambios, el Govern de Aragonès sigue teniendo solo el apoyo de 33 diputados, sigue en minoría y sin estabilidad.
Romero ha señalado que con los tres consellers salientes su partido ha tenido fuertes discrepancias durante la legislatura, y ha alargado la mano a sus sustitutos, pero les ha advertido que ante las urgencias y los temas pendientes que tienen en el cajón, como la B-40 o el Hard Rock en el caso de territorio, no les darán "ni cinco segundos" de margen. Sobre estos dos grandes proyectos que el Govern firmó con los socialistas para el acuerdo de presupuestos entre mucha polémica, Romero ha asegurado que siguen confiando en que el presidente Aragonès los cumplirá, aunque ha reconocido que no tienen muchos motivos para hacerlo. "Esperamos que la consellera se ponga a trabajar para firmarlo tan pronto como sea posible, los proyectos son importantísimos", ha reiterado Romero, dirigiéndose directamente a Ester Capella, la sustituta de Fernández. Además, también ha marcado una nueva fecha en el calendario: el 30 de junio como día a límite para aprobar el Plan Director Urbanístico del Hard Rock.
"Con la extrema derecha, nada, se llame como se llame"
Romero ha sido preguntada por las declaraciones de Laura Borràs en que sopesaba la posibilidad de dejar gobernar la extrema derecha en Ripoll, una idea que ha censurado: "Con la extrema derecha, nada, venga de donde venga y se llame como se llame. Su partido sabrá cuál es su posición respecto de los pactos, pero nosotros nunca pactaremos con la ultraderecha", ha reflexionado Romero. Desde Junts, ya han contradicho las palabras de su presidenta y han optado por sumarse al pacto para evitar un gobierno de Aliança Catalana en la capital del Ripollès.
También con respecto a Junts, Romero ha sacado pecho del trabajo que se ha hecho desde la Diputació de Barcelona, donde han gobernado juntos en unos años muy convulsos y marcados por la pandemia. "No tendremos ningún problema para poder continuar con este acuerdo. Pero no solo depende de nosotros, si no también de Junts", ha reflexionado.
Romero señala el voto útil para el PSC para evitar un gobierno de derechas
Por otra parte, la socialista ha valorado muy positivamente el Consejo Nacional de su partido, que se ha celebrado durante el fin de semana y donde se han ratificado las listas al Congreso y al Senado. En su caso, a diferencia de todo el Estado donde Pedro Sánchez ha colocado a sus ministros de cabeza de lista, por Barcelona Miquel Iceta y Raquel Sánchez ocuparán la segunda y tercera posición, respectivamente, mientras que de nuevo los socialistas catalanes estarán liderados por Meritxell Batet. Mirando hacia el 23 de julio y describiendo las elecciones como un "combate" entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, Romero ha gritado a la movilización máxima y a la concentración del voto en el PSC en Catalunya: "Salimos a ganar, el voto útil a los socialistas es el que hará que la derecha no gobierne en España".
