The New York Times señala al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como el principal acelerador del proceso independentista en Catalunya. En un extenso análisis, el periódico norteamericano expone que el líder del ejecutivo español es corresponsable, junto al president Puigdemont, de que el conflicto "haya salido peligrosamente fuera de control".
En el análisis, titulado "En la crisis catalana, culpas compartidas por una 'difícil e indeseable situación'", el rotativo recoge los pensamientos de varios expertos españoles, como el profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid Pablo Simón y el periodista Ernesto Ekaizer. A través de sus puntos de vista, se explica el papel del presidente Rajoy en el conflicto catalán, señalando varios errores.
Empezando por lo más reciente, The New York Times asegura que la decisión de aplicar el artículo 155 de la Constitución fue una "bofetada" al president Puigdemont por "haberlo hecho mal". Ahora bien, según apunta el texto, Rajoy también es responsable de haber permitido e incluso instigado que el conflicto llegara tan lejos: "Los analistas aseguran que Rajoy también comparte la culpa por permitir que el conflicto se haya salido peligrosamente fuera de control".
El periódico norteamericano señala que la situación se ha alcanzado por los "errores de cálculo" a lo largo de años. Por este motivo, se repasa el conflicto catalán y el histórico de independentismo, deteniéndose en momentos donde el PP y el presidente Rajoy han tenido especial incidencia. Se cuenta que el presidente del Gobierno "se enfrentó ferozmente" al nuevo Estatut y que, después —en 2016— tomó sus decisiones sobre Catalunya con "un ojo puesto en el resto de España" para reivindicar su liderazgo ante la corrupción y dos elecciones generales consecutivas.
Por último, The New York Times expone que, tras el referéndum, tanto Rajoy como Puigdemont han protagonizado un "intercambio de ultimátums", que ha terminado con la aplicación del 155. Con todo, y el intento de forzar unas elecciones al Parlament de Catalunya, el periódico no ve "muchas razones para pensar que el resultado [de estos comicios] fuera distinto del que hubo el 27-S", cuando ganaron las formaciones independentistas.