Dos mujeres activistas de la plataforma Futuro Vegetal han sido detenidas este domingo por atacar la fachada de la Sagrada Familia con polvo tintado rojo y negro. La acción, que ha sido rápidamente parada por el personal de seguridad del templo, se ha enmarcado en una protesta “contra la complicidad de los diferentes gobiernos en los incendios que han arrasado la Península este verano”. Después de ser retenidas, la policía ha dejado en libertad a las activistas bajo la advertencia de una sanción de 600 euros en aplicación de la ley mordaza.

Gritos de “justicia climática”

La acción forma parte de una campaña para protestar por la inacción de los gobiernos autonómicos en la gestión de los incendios forestales. Así han justificado este acto desde la plataforma ecologista en sus redes sociales, donde han publicado un vídeo de los hechos y de la detención de las chicas. “Lanzamos polvo tintado en la fachada de la Sagrada Familia para protestar contra la complicidad de los diferentes gobiernos en los incendios que han arrasado la Península este verano”, han presumido en su cuenta de X.

A gritos de “Justicia Climática” han teñido de rojo parto la columna María del Portal de la Fe de la basílica de Gaudí. Las activistas, inicialmente retenidas por el mismo servicio de seguridad del conocido templo, han tenido que identificarse ante las autoridades. La Guardia Urbana les ha interpuesto una denuncia administrativa que podría comportar multas de hasta 600 euros por actos de vandalismo.

Las activistas reclaman que se dejen de subvencionar “industrias ecocidas con nuestros impuestos” e insisten en que el dinero público se destine a trabajadores esenciales, como bomberos y personal sanitario. Según Futuro Vegetal, los recursos públicos se están administrando de manera inadecuada, ya que se prioriza dar apoyo en sectores ganaderos intensivos y contaminantes en vez de reforzar servicios clave como los cuerpos de bomberos o el sistema de salud. La organización exige poner fin a las ayudas a las llamadas “industrias ecocidas”, a quienes señalan como responsables directos del deterioro ambiental y de la aceleración del cambio climático.