Los falsos amigos son las palabras de lenguas diferentes que, a pesar de parecerse porque se escriben o se pronuncian igual (o de forma similar), tienen significados alejados. Entre el catalán y el castellano también pasa con algunas palabras, que se escriben de manera muy parecida, pero no tienen nada que ver un significado y el otro. Esto hace que algunas palabras que en catalán tienen un significado, los españoles piensen que quieren decir otra cosa. Por otra parte, algunos de estos falsos amigos se han convertido en interferencias del castellano sobre el catalán, por lo que a veces han sido reconocidos como castellanismo. Incluso hay algunos que han alcanzado el grado de normatividad, ya que han sido admitidos por el Diccionari de la llengua catalana del Institut d'Estudis Catalans (DIEC). Estos son algunos de los falsos amigos que existen entre el catalán y el castellano:

🗣️ Deja de decir que vas 'agobiat': esta es la forma correcta en catalán
 

1. Acostar-se

Mientras que en catalán decimos acostar-se para referirnos a que nos acercamos a algún lugar, es decir, acercarse en castellano, los españoles se pensarían que nos hemos vuelto locos dependiendo de la situación. Para los castellanohablantes, acostarse significa tumbarse para ir a dormir o, incluso, irse a la cama con alguien, lo cual quizás nos podría llevar a algún malentendido si utilizamos este falso amigo ante una persona española.

2. Cama

Otro de los falsos amigos más famosos entre el catalán y el castellano es cama. Si en catalán nos estamos refiriendo a una parte del cuerpo, en castellano significa se está refiriendo al lecho. De manera que si decimos: "Em fa mal la cama", en español tendremos que decir: "Me duele la pierna", ya que se podrían pensar que lo que te duele es la cama (lecho), y sería un poco extraño.

3. Vaga

En Catalunya se han hecho muchas huelgas que han pasado a la historia, como por ejemplo la huelga de la Canadenca, en Barcelona, donde los trabajadores lograron una demanda histórica de la época: la reducción de la jornada laboral a ocho horas diarias. Pero si decimos vaga ante un español, se puede pensar que nos estamos refiriendo a una persona perezosa o que no le gusta hacer el trabajo, ya que en castellano la palabra es huelga.

4. Civada

La civada en castellano es avena, y no cebada, que es una palabra muy similar. Por lo tanto, cuando pedimos un "cafè amb llet de civada", un español se podría pensar que le queremos poner cebada al café, en vez de avena. Esta palabra también ha traído confusión entre los catalanes, porque a veces hemos oído la broma de pedir "un suc de civada" en el bar para referirse a una cerveza, pero no es correcto, ya que la cerveza no se hace con civada, se hace con cebada, que en catalán es ordi.