La cocina catalana es aquella que se ha hecho en casa toda la vida. El fricandó, los canelones, los macarrones de la abuela... pero también la judía con patata, el empedrado y los postres de músico. Ahora bien, la cocina catalana, como cualquier otro tipo de cocina, también se puede disfrutar en los restaurantes. Y si hay una ciudad que tiene una buena oferta de restaurantes de cocina catalana es Barcelona. Estos son los fortines que mantienen viva la tradición culinaria de nuestro país.
Restaurantes de cocina catalana en Barcelona
Establecimientos de toda la vida, pero también restaurantes nuevos que apuestan por este tipo de cocina. La gastronomía tradicional de Catalunya es muy diversa y se adapta al producto de cada temporada. Estos son algunos de los restaurantes de Barcelona que hacen buena cocina catalana.
1. Ca l'Estevet
Referente indiscutible de cocina catalana en Barcelona, Ca l'Estevet es el paradigma de la gastronomía más tradicional del país. Platos típicos hechos de manera casera y respetando las recetas canónicas. Si bien es cierto que en cada casa se cocina diferente, los platos de Ca l'Estevet se pueden considerar como un muy buen referente de qué tendría que ser la cocina catalana.
2. Alkostat
Cocina catalana al estilo de Jordi Vilà. El cocinero mantiene viva la esencia de la tradición a través de platos que interpreta con productos locales y técnicas de toda la vida. Si quieres comer bien en un restaurante moderno, pero con los sabores de siempre, Alkostat es la mejor opción.
3. Set Portes
Otro tótem indiscutible es el restaurante Set Portes, un establecimiento mítico por sus arroces, pero también por los platos de cocina catalana tradicional que ofrece. Paco Solé Parellada fue el artífice de un proyecto más que consolidado y que ha visto nacer algunos de los platos que hoy consideramos tradicionales, como por ejemplo el postre de pijama. Restaurante por el cual también han pasado grandísimos cocineros de nuestra casa como Josep Lladonosa i Giró.
4. La Palma de Bellafila
Con unas presentaciones impecables y unos sabores exquisitos, La Palma de Bellafila es una de las últimas aperturas de cocina catalana tradicional en la ciudad. Con el espíritu de la alta cocina, pero con la tradición como telón de fondo, este restaurante hace las delicias de todo el mundo.
5. Can Culleretes
Historia viva de la cocina catalana en Barcelona. Can Culleretes es el restaurante más antiguo de la ciudad y de Catalunya, con permiso del Hostal de Pinós. Se trata de un restaurante donde, solo de entrar, se respira tradición. Auténtica cocina catalana de toda la vida al más puro estilo clásico.

6. Ca l'Isidre
Ca l'Isidre es un imprescindible de la buena cocina en Barcelona. Uno de aquellos restaurantes para visitar con la familia cuando se acerca una fecha señalada porque sabes que siempre encontrarás una buena comida. Desde los canelones de Sant Esteve hasta las deliciosas setas de temporada en otoño, Ca l'Isidre es un referente de buen producto.
7. Gelida
La cocina catalana no solo son comidas y cenas. De hecho, la comida por antonomasia que define nuestra cocina es el desayuno de tenedor. Y si hay un templo de los desayunos en Barcelona es el Gelida.
8. Santornemi
Siguiendo el rastro de los desayunos, en Santornemi hay lo mejor de los guisos y platos de cuchara de nuestro recetario. Un local ubicado junto a Diagonal con una oferta increíble.
9. Via Veneto
No podemos hablar de cocina catalana sin hacer una reverencia a Via Veneto. Leyenda viva de la restauración más clásica, y restaurante premiado con una estrella Michelin, Via Veneto es la elegancia sintetizada en un comedor. Servicio impecable, decoración clásica y unos platos de escándalo para disfrutar de uno de los mejores restaurantes de la ciudad.
10. Glug
Acabamos la lista de recomendaciones con la última tendencia gastronómica de Barcelona. Glug es un restaurante joven, fresco, dinámico y que ha apostado por la cocina catalana como símbolo de calidad. Un local que no te puedes perder y que ha merecido a la pareja que lo regenta el premio a mejores cocineros del año del 2024 en Catalunya.