Gabriel Rufián va completamente a lo suyo. Ya hace meses que aboga por impulsar un frente común de las izquierdas plurinacionales en el Estado, a pesar de que Oriol Junqueras le haya desacreditado. Esquerra Republicana asegura que no formará parte de ningún proyecto de este tipo en unas generales y que mantendrá intactas sus siglas centenarias. La propuesta también ha sido rechazada por Bildu y el BNG, y enfriada por las formaciones que conforman Sumar. Pero el portavoz de los republicanos en Madrid ha tomado la calle de en medio, especialmente esta semana; no tira la toalla y se mantiene obcecado en su idea. "Tengo cero apoyo político, pero tengo apoyo popular", espetó. De momento, su insistencia ha actuado como electroshock para un espacio que se encuentra en la UCI: ha sacudido el tablero político español y las formaciones integradas en el paraguas sumarita han espabilado y han movido ficha. El partido de Yolanda Díaz, los comuns, Izquierda Unida y Más Madrid presentarán el 21 de febrero en un acto en la capital española una nueva alianza de izquierdas de cara a las próximas elecciones generales. Esta refundación del espacio, sin embargo, arranca con una gran incógnita: ¿quién liderará el proyecto cuando llegue la hora de definir candidatura y marca? El liderazgo de Díaz está tocado y Rufián, por ahora, se niega a postularse para este frente común que defiende.
En privado, líderes de Más Madrid admiten que no confían en que un frente tan unitario como el que plantea Rufián —aunque formaciones independentistas como ERC, Bildu o BNG al final sí que se sumaran— consiga aglutinar más votos que presentarse por separado. Estas mismas fuentes, por otro lado, explican que el acto del 21 no será un Magariños 2.0, en referencia al nombre del polideportivo de Madrid donde, hace casi tres años, Yolanda Díaz oficializó su candidatura a las generales bajo la marca ‘Sumar’. Durante todo este tiempo ha habido un cierto malestar dentro de todo este espacio por el hiperliderazgo que tuvo la todavía vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, sobre todo después del batacazo sufrido en las elecciones europeas. Díaz se vio obligada entonces a dimitir de sus cargos orgánicos, a pesar de mantenerse dentro del ejecutivo de Pedro Sánchez. Este acto que tendrá lugar el próximo fin de semana, insisten fuentes de las formaciones que participarán en él, implicará la puesta en escena de una plataforma en la que los distintos partidos han de participar en igualdad de condiciones; más de la que ha habido hasta ahora en Sumar.
Alejar el centro de gravedad de Madrid
He aquí la coincidencia en lo que plantea Rufián. El jefe de filas republicanas en Madrid pide que, en caso de prosperar el frente común que plantea él, las formaciones "soberanistas, nacionalistas, autodeterministas e independentistas" dejen de situar el centro de gravedad en la capital española para construir una iniciativa propia. "Tenemos que dejar que se lidere desde aquí y liderar algo nosotros", manifestaba el martes en los pasillos del Congreso de los Diputados. Alberto Ibáñez, diputado de Compromís integrado dentro de la coalición Sumar en esta cámara, abogaba el miércoles en declaraciones a La Sexta por "hacer algo" que movilice y dejar atrás las "batallitas madrileñas". Y se expresan de la misma manera fuentes de los comuns.
Esta formación catalana, que participará en el acto madrileño del 21, ha aplaudido los movimientos de Rufián. Su coordinadora, Candela López, ha explicado que tanto él como Podemos están invitados, pero el entorno del líder de ERC en el Congreso asegura a este periódico que no irá "porque es un acto de Sumar". En conversación con ElNacional.cat, un importante miembro de los comuns asegura que su formación está "en sintonía" con lo que defiende Rufián: "Fortalecer al máximo el espacio a la izquierda del PSOE construyendo puentes y buscando acuerdos entre las izquierdas republicanas y plurinacionales, independentistas y no independentistas". "Sería suicida renunciar a los frentes amplios", sentencia.
Hay miembros de los comuns, de hecho, que tienen intención de asistir a otro acto que también tendrá lugar en la capital española unos días antes: Rufián celebrará un acto con el lema Disputar el presente para ganar el futuro con Emilio Delgado, político en auge dentro de Más Madrid. Este viernes, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau valoró "positivamente" el mensaje de unidad de Rufián e hizo un llamamiento a superar "egos y rencillas".
Podemos ni olvida ni perdona: marca distancias
Quien marca distancia clara con todo esto es la formación que hace unos años estuvo a punto de comerse al PSOE y que, con el paso del tiempo, ha perdido fuerza, ha sufrido un intento de asesinato político por parte de Yolanda Díaz, se siente legítimo controlador de este espacio y ha tenido siempre un pesado centro de gravedad en Madrid: Podemos. Su portavoz, Pablo Fernández, ha reducido el evento Rufián-Delgado a una mera "charla". Y la líder del partido, Ione Belarra, se ha desmarcado del acto del día 21 argumentando que pertenece a "cuestiones internas de Sumar".
Podemos no ha aclarado esta semana si pretende presentarse a las próximas generales dentro de una coalición y ha criticado a todas las formaciones situadas a la izquierda del PSOE —desde los yolandistas a ERC, pasando por Bildu y el BNG— por sostener a Sánchez en la Moncloa "a cualquier precio". A pesar de asegurar que Podemos también sueña con "la estructuración de la candidatura más amplia posible", Belarra cargó contra Rufián y le exigió "respeto" después de que el republicano pidiera que cualquier frente común no se lidere "desde el despacho de una universidad de Madrid".
Hace casi un año, en marzo, Sumar celebró una asamblea en la que renovó su dirección, pero Yolanda Díaz se mantuvo como la número tres de la coordinadora general de la formación. Ya en plena debilidad del liderazgo de la vicepresidenta segunda, Sumar apelaba a una nueva alianza con Podemos. “Caminemos juntos”, suplicaba en aquel acto la ministra, cuando no hacía ni dos años que ella misma había vetado a Irene Montero de las listas de Sumar. Paralelamente, también en esas fechas, la formación morada celebró un congreso en el que se ratificaba el liderazgo de Irene Montero situándola como número dos del partido y como candidata a las próximas elecciones generales.
Los liderazgos
El pasado mes de junio, un usuario de Twitter (X) hablaba de Gabriel Rufián como posible líder de izquierdas capaz de unir a todo este espacio, y lo situaba como futuro candidato de una lista unitaria en las próximas generales. El líder de ERC en el Congreso contestaba adjuntando una fotografía de Irene Montero. Si hay algo que genera un consenso transversal en todas las conversaciones informales que se tienen estos días en el Madrid político es que Yolanda Díaz no puede repetir como líder en unos próximos comicios, después de haber fracasado en su intento de mantener el espacio cohesionado. Las fuentes de los comuns consultadas por este periódico piden "liderazgos corales y creíbles". "El espacio tiene una docena de nombres que pueden abrir este camino; nadie sobra", apuntan. Y estos últimos días, cuando miembros que conforman Sumar han sido preguntados por el liderazgo de Díaz, se han limitado a destacar que es una buena ministra de Trabajo. Hace unos días, el líder de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, pedía "pasar página" de la actual etapa.
Rufián, que de momento no se postula como líder de este hipotético frente común, es conocedor de la fuerza que tiene actualmente. Se ha convertido en un líder de izquierdas muy valorado en todo el Estado. Quien coja el metro en Madrid y se fije disimuladamente en las pantallas de los móviles de los viajeros, verá que el portavoz de ERC en el Congreso se ha convertido en una estrella estatal de vídeos de TikTok y reels de Instagram. Así lo certifica el CIS. En el último barómetro, publicado el 16 de enero, Rufián aparece como el cuarto político preferido de los ciudadanos de todo el Estado para convertirse en el próximo presidente del Gobierno; superado por Pedro Sánchez (24,5% de los electores), Santiago Abascal (10,4%), y Alberto Núñez Feijóo (9,7%). El republicano (4,2%) se sitúa por delante de la actual líder del espacio situado a la izquierda del PSOE, Yolanda Díaz (3,1%), y también de Irene Montero (0,6%).
El presagio de Extremadura y Aragón
Más allá de los sondeos, lo que confirman las urnas es que este espacio español está malherido y la única posibilidad de sobrevivir y aguantar con una mínima fuerza es llegar a acuerdos y presentarse juntos a las elecciones. La única candidatura de este espacio que se presentó a las elecciones extremeñas el pasado diciembre —Izquierda Unida con Podemos— pasó de los cuatro a los siete diputados. Aragón, por el contrario, confirmó la semana pasada el fracaso al que se abocan si van por separado.
