El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado este jueves un barómetro sobre cómo calcula que quedarán, aproximadamente, las elecciones autonómicas de Aragón que se celebrarán el 8 de febrero. Pronostica, resumidamente, que se repetiría el mismo patrón que en los comicios extremeños de diciembre: victoria del PP, dependencia de un Vox en auge y el PSOE sufriendo una bajada de diputados. Si bien este laboratorio demoscópico dispara siempre las expectativas de Pedro Sánchez de cara a unas hipotéticas nuevas elecciones generales, en este estudio sí que sitúa como ganadores a los populares capitaneados por Jorge Azcón, actual presidente de Aragón. Ahora bien, no alcanzarían la mayoría absoluta y necesitarían gobernar del brazo de Vox, completamente en auge y más fortalecido en el parlamento que en la actual legislatura.
Concretamente, el barómetro otorga a los populares —actualmente con 28 diputados en la cámara— una horquilla de 25-29. Y el partido de extrema derecha, que tiene en estos momentos 7 representantes, obtendría entre 10 y 13. El PSOE sufriría un batacazo, pero no tan duro como el de Extremadura, donde se derrumbó perdiendo una decena de escaños: actualmente tiene 23 parlamentarios y el estudio le otorga una horquilla de 17-23. En cuanto al resto de formaciones —el parlamento aragonés está muy fragmentado—, el barómetro otorga a la Chunta Aragonesista una horquilla de 3-5, 1-3 para Izquierda Unida, 0-1 para Podemos y 1-2 para Teruel Existe. El estudio considera que el Partido Aragonés y la candidatura ultra de Se Acabó La Fiesta se quedarán fuera del hemiciclo.
El resultado de las elecciones autonómicas de 2023 ya hizo que el PP fuera dependiente de Vox en Aragón. De hecho, ambas formaciones firmaron un pacto de investidura de Jorge Azcón a cambio de la entrada de los ultraderechistas en el ejecutivo. Concretamente, el partido de Santiago Abascal consiguió una vicepresidencia y dos consejerías. Sin embargo, en julio de 2024 el líder de extrema derecha anunció el fin de los gobiernos autonómicos PP-Vox. Los ultras tomaron la decisión después de que los populares pactaran con los socialistas el reparto de menores inmigrantes que se encontraban en las islas Canarias.
El CIS ha preguntado a una muestra de 3.300 aragoneses cuáles son sus principales problemas y, al igual que el conjunto de los ciudadanos del Estado, sitúan la vivienda en primera posición. Después aparecen cuestiones como la sanidad, la despoblación y la inmigración. El modelo de financiación autonómico, que ha sido en las últimas semanas motivo de batalla política y señalado por la mayoría de autonomías como un sistema de agravio territorial en favor de los catalanes, se sitúa en esta encuesta en la decimocuarta posición.
