El líder del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, ya ha presentado su dimisión ante la ejecutiva regional socialista de esta comunidad autónoma, tras la debacle que sufrieron los socialistas en las elecciones que se celebraron allí este domingo. Tal como ha confirmado él mismo en una comparecencia este lunes por la tarde, el PSOE extremeño estará ahora dirigido por una gestora y posteriormente celebrará un congreso regional. Ha asumido en "primera persona" el batacazo de este domingo y se ha comprometido a "trabajar" por la nueva etapa que ahora afronta la formación regional, como la elección de un nuevo líder. Ahora bien, abandona sus cargos orgánicos, pero sí que tomará posesión de su escaño como diputado en la Asamblea autonómica, lo que le otorga el aforamiento. Está imputado en el caso del hermano de Pedro Sánchez.
Este mediodía, la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha evitado en rueda de prensa pronunciarse sobre la continuidad del líder territorial, remitiéndose a la reunión de la cúpula extremeña que estaba programada para esta tarde. Desde Ferraz han optado por felicitar a Gallardo por haber “trabajado” durante la campaña y haber “dado la cara”. “El juego sucio del PP ha vuelto a tener su protagonismo”, ha manifestado en su comparecencia ante los medios. El PSOE se derrumbó este domingo en las elecciones de esta autonomía y pasó de 28 a 18 diputados. El PP de María Guardiola ganó los comicios y pasó de 28 a 29 escaños, mientras que Vox consiguió más del doble de los representantes que tenía hasta ahora en el parlamento extremeño: ha pasado de los 5 a los 11 parlamentarios.
Quien sí que ha señalado a Gallardo la puerta de salida de forma clara ha sido el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, que ha calificado los resultados del PSOE de este domingo de “auténtico desastre”. “El fracaso es incuestionable, la ciudadanía ha hablado y el mensaje no admite excusas ni maquillajes; si queremos recuperar la confianza de los extremeños hay que tomar decisiones inmediatas dentro del PSOE de Extremadura”, ha manifestado en un tuit publicado en su cuenta de Twitter (X).
El mantenimiento de Gallardo como candidato del PSOE en estas elecciones ha sido polémico desde el primer momento. El socialista forma parte de la lista de personajes salpicados por supuestas tramas de corrupción dentro del partido. Gallardo no solo lleva poco tiempo siendo el líder del partido en esta autonomía. Sino que, además, prácticamente solo se le conoce por estar imputado en el caso de David Sánchez, el hermano del presidente del Gobierno. Este lunes se ha referido a este caso señalando que es víctima de una "denuncia falsa" y de los "pseudomedios" de comunicación".
A Gallardo se le investiga en el caso sobre la creación y adjudicación a David Sánchez —será juzgado por los delitos de prevaricación y tráfico de influencias— de la plaza de Coordinador de las Actividades de los Conservatorios de la Diputación de Badajoz. Es decir, si se creó una plaza a su medida y se le concedió por el mero hecho de ser el hermano del líder del PSOE. Las acusaciones de este caso consideran que Gallardo, como presidente de la Diputación de Badajoz, estaba informado de todas las necesidades de personal y puestos que se iban a crear, se interesó directamente por las fechas mínimas para la adjudicación de un puesto de alta dirección y “consintió el aparente cambio de nomenclatura del puesto y creación de uno nuevo sin pasar por los trámites legales” necesarios.
Gallardo enmarca la baja participación en la proximidad de las vacaciones de Navidad
Este domingo, Gallardo no anunció su dimisión como líder del PSOE extremeño cuando salió a valorar la debacle que había sufrido en las elecciones. Se remitió a la reunión de la ejecutiva regional que su partido celebrará de urgencia este lunes por la tarde. En declaraciones a los periodistas después de haber caído en picado, enmarcó la baja participación de estos comicios (62%) en su proximidad a las vacaciones de Navidad.