El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán y el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, han declarado este lunes como testigos ante el juez que investiga a la exmilitante socialista Leire Díez por supuestamente haber maniobrado contra fiscales, jueces y agentes de la UCO  de la Guardia Civil, que investigaban a dirigentes del PSOE y a familiares de Pedro Sánchez. Cerdán y Hernando, por separado, han coincidido en admitir que se reunieron con Díez -llamada la fontanera del PSOE-, dos veces, en abril de 2024, porque les quería dar información “relevante” sobre la llamada policía patriótica del PP con investigaciones contra el presidente Pedro Sánchez, al cual no le dijeron nada, según informan fuentes judiciales. En concreto, Hernando ha precisado que Díez les dijo que tenía documentación sobre una supuesta investigación de esta policía patriótica a Pedro Sánchez hecha en 2017. Por su parte, Cerdán -que ha estado cinco meses en prisión preventiva por el caso Koldo, que pasa del Supremo a la Audiencia Nacional- ha desvinculado la cúpula del PSOE  de estos encuentros. Ambos también han negado que Díez les pidiera dinero a cambio de esta información. El PSOE pagó a Díez 15.612 euros en 2017, por vía mercantil, por su trabajo como periodista en Cantabria, según consta en la investigación judicial.

El titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, Arturo Zamarriego,  ha citado a declarar a los dos socialistas para que aclaren el motivo de sus reuniones con Díez y el empresario Javier Pérez Dolset, que son investigados por los delitos de tráfico de influencias y cohecho. El periodista Pere Rusiñol también está imputado porque habría propuesto al fiscal Anticorrupción José Grinda, una reunión con Díez, que supuestamente le ofrecía un destino mejor si les daba información contra su superior, Alejandro Luzón. Actualmente, el fiscal Grinda está dando formación fuera del Estado español. Díez también se reunió con el entonces fiscal Anticorrupción Ignacio Stampa, que denunció públicamente, y en un libro, que tuvo trabas con la entonces fiscal general del Estado, Dolores Delgado. Díez también alertó a Stampa de las irregularidades de la operación Catalunya, protagonizada por agentes de la policía española, como el comisario José Manuel Villarejo.

En su interrgatorio, Cerdán ha manifestado que, tras esos encuentros con Díez, no reportaron al presidente del Gobierno sobre los mismos y ha asegurado que de lo que se habló fue de audios sobre las saunas del suegro de Sánchez relacionadas con trabajos del comisario jubilado José Manuel Villarejo. También ha expresado que a él no le interesó el material que Díez y  Pérez Dolset le pusieron sobre la mesa porque ya había trascendido, y se conocía públicamente.

Reunión con Sánchez de reflexión

Cerdán y Hernández ha explicado al juez que se produjeron dos reuniones en el período en el que Pedro Sánchez se había retirado a reflexionar después de la imputación de su mujer, Begoña Gómez, según informa El País. A la primera —que fue convocada por la Secretaría de Organización del PSOE aunque no han sabido precisar exactamente por quién— acudió Hernando (que en aquel momento director adjunto del Gabinete de la Presidencia del Gobierno), Cerdán; el entonces director de Comunicación del partido Ió Antolín, y el entonces ‘número dos’ de Cerdán en la secretaría Juan Francisco Serrano. Como novedad de este lunes, han explicado que también estuvo el abogado del partido Alberto Cachinero. Leire Díez y Pérez Dolset acudieron con la intención de explicar los trabajos que la “policía patriótica” estaba haciendo para boicotear la candidatura de Sánchez a la Presidencia del Gobierno, han asegurado.