El Salí de Cambrils, situado en el municipio de Odèn, en el Solsonès, es uno de los espacios más singulares del patrimonio industrial de Catalunya. Se trata de una antigua salina de montaña que hoy se ha recuperado como espacio visitable y de ocio, donde se puede descubrir cómo se producía la sal en plena montaña y, al mismo tiempo, disfrutar de una experiencia de relajación con agua salada terapéutica.
Una de las pocas salinas de montaña de Catalunya
El Salí de Cambrils es un caso bastante excepcional. A diferencia de muchas otras explotaciones de sal, que históricamente se han situado en la costa, esta salina aprovechaba el agua salada que brotaba de la Ribera Salada para obtener sal mediante un proceso natural de evaporación.
Durante décadas, el agua se recogía en grandes balsas y después se distribuía hacia las eras o brancales, unas terrazas de piedra donde el sol y el viento hacían evaporar el agua hasta que quedaba la sal. Después se recogía y se transportaba hasta el almacén, donde se molía y se preparaba para su venta.
Esta actividad funcionó durante casi dos siglos, entre finales del siglo XVIII y el año 1963, y tuvo una gran importancia económica para la zona.
Un espacio recuperado que se puede visitar
Aunque la actividad salinera desapareció hace más de sesenta años, el recinto se ha recuperado gracias a un importante proyecto de rehabilitación que ha permitido conservar buena parte de las instalaciones originales.
Actualmente, se pueden visitar unos 5.000 metros cuadrados de terrazas de evaporación, así como otros elementos vinculados a la antigua explotación, como cuatro molinos y los sistemas que se utilizaban para transportar la sal. Todo ello permite entender de manera muy visual cómo funcionaba este tipo de actividad tradicional.
Para descubrirlo, el recinto ofrece visitas guiadas que explican el proceso de producción y la historia del lugar mientras los visitantes recorren las diferentes zonas del salar.
Un recorrido entre naturaleza y patrimonio
La visita al Salí de Cambrils se desarrolla en un entorno natural muy atractivo. El espacio está dividido en dos sectores situados a ambos lados del río Fred, con un desnivel de unos cincuenta metros entre ellos.
Durante aproximadamente una hora y media, los visitantes pueden recorrer los diferentes niveles del salar y observar de cerca las estructuras que se utilizaban para evaporar el agua y obtener la sal. Esta combinación de paisaje, patrimonio e historia local convierte la visita en una experiencia muy completa.
Uno de los grandes atractivos actuales de las Salinas de Cambrils es su piscina de agua terapéutica. El agua tiene una concentración de sal muy elevada, casi comparable a la del mar Muerto, lo que hace que los bañistas puedan flotar con mucha facilidad.