La isla de Kharg solo tiene 25 kilómetros cuadrados, una cuarta parte de Barcelona, y representa alrededor del 0,0015% del territorio iraní: se necesitarían unas 65.000 islas como la de Kharg para cubrir toda la superficie del país. Pero a pesar de representar una minúscula mancha en el mapa en el norte del Golfo Pérsico, a unos veinte kilómetros de la costa iraní, su importancia estratégica y económica es mayúscula. Se podría considerar a Kharg como el gran grifo del petróleo iraní. Allí se encuentra la principal terminal de exportación de crudo del país, y entre el 90 y el 96% del petróleo del régimen de los ayatolás pasa por allí. Sus instalaciones tienen una capacidad teórica de siete millones de barriles al día, y están conectadas por oleoductos a los yacimientos petrolíferos de Khuzestan y a los depósitos submarinos del golfo. En la isla de Kharg atracan principalmente superpetroleros de gran capacidad, como los VLCC (Very Large Crude Carriers), los más habituales, con capacidad de 200.000 a 360.000 toneladas (2-3 millones de barriles) adaptados a su infraestructura especializada como terminal de exportación de crudo iraní. El anuncio por parte de Donald Trump de que ha atacado las defensas militares de la isla, que él mismo define como “la joya de la corona iraní”, abre un nuevo escenario incierto en el conflicto bélico que Estados Unidos e Israel abrieron hace tres semanas con el ataque a la República Islámica de Irán y también ponen sobre la mesa algunos interrogantes. ¿Por qué es tan importante Kharg para el transcurso de la guerra? ¿Puede haber detrás de la ofensiva contra Irán el objetivo de controlar su petróleo, como pasó en Venezuela? ¿Qué consecuencias para el mundo tendría la destrucción de las infraestructuras petrolíferas de la Isla? ¿Puede tener también consecuencias medioambientales? ¿Podría intentar Estados Unidos una invasión para controlar el grifo petrolífero y utilizarla como moneda de cambio con el régimen iraní?
🚨🇺🇸🇮🇷 LA PEQUEÑA ISLA QUE PODRÍA ESTRANGULAR LA ECONOMÍA DE IRÁN
— Mario Nawfal (@MarioNawfal) 14 de marzo de 2026
La isla de Kharg es apenas un punto en el mapa; es un promontorio rocoso en el Golfo Pérsico a unas 15 millas de la costa de Irán.
Pero esa pequeña isla maneja alrededor del 90% de las exportaciones de petróleo de Irán, lo que significa que es su yugular económica.… https://t.co/R7fOKuAmV8 pic.twitter.com/aNKJB8outw
¿Por qué es tan importante Kharg para el transcurso de la guerra?
Respondiendo a la primera pregunta, Trump ha bombardeado la isla y dice que la ha aniquilado completamente, pero ha decidido no atacar las instalaciones petrolíferas “por decencia”. Una excusa que resulta ridícula en el contexto de una guerra que, según diversas fuentes, ya ha causado más de dos mil muertos, entre ellos, 150 niñas de una escuela, y que se ha cobrado la vida del presidente del país. Según informan los medios iraníes, la Guardia Revolucionaria (CGRI) ha advertido que cualquier ataque contra la infraestructura petrolera y energética provocará ataques contra la infraestructura energética propiedad de compañías que cooperan con los Estados Unidos en el Golfo. Las amenazas incluyen terminales, oleoductos, refinerías y empresas del Golfo con capital o contratos norteamericanos, y pondría directamente en el punto de mira a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar o Kuwait. Y ya lo advirtió el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf: “Cualquier agresión contra el suelo de las islas iraníes romperá todas las restricciones. Haremos que el Golfo Pérsico cargue con la sangre de los invasores”. Cualquier ataque por parte de los Estados Unidos, o un intento de invasión de la isla, provocaría un aumento en la escalada que sufrirían todos los países del Golfo, tanto en lo que respecta al mercado petrolífero como a la seguridad y riesgo de represalias. Según Axios, la Casa Blanca estaría considerando incluso la toma de la isla, incluso con tropas terrestres, lo que tendría consecuencias potencialmente enormes para el régimen iraní, dispuesto a morir matando, y la estabilidad de la región.
¿Puede haber detrás de la ofensiva contra Irán el objetivo de controlar su petróleo, como pasó en Venezuela?
Aunque el contexto con Venezuela es completamente diferente, algunos analistas creen que detrás de la operación Furia Épica hay un intento de controlar los recursos naturales iraníes. El país de los ayatolás es el cuarto productor mundial de gas y concentra alrededor del 16-17% de las reservas mundiales de crudo, y es un proveedor clave para China. Esto contribuye a convertir Kharg en un objetivo estratégico en la pugna entre EE. UU. y el gigante asiático por la dominación energética del planeta y para consolidarse como primera potencia económica mundial. Pero Irán es mucho más grande, con fuerzas armadas sólidas, un profundo arraigo regional y un régimen teocrático mucho menos penetrable que el venezolano; esto hace mucho más difícil pasar de la presión militar al control efectivo de los yacimientos. Además, cualquier intento abierto de repartirse el petróleo iraní chocaría directamente con los intereses de China, Rusia y de varios países del Golfo, lo que podría escalar el conflicto muy por encima de lo que pasó en Venezuela. Los guardianes de la revolución necesitan recursos económicos para pagar las fuerzas armadas, las milicias regionales, la seguridad del régimen y las bombas Irán no solo no ha dejado de exportar petróleo desde que comenzó el conflicto, sino todo lo contrario: Irán ha aumentado sus exportaciones desde Kharg de 1,5 millones a 4 millones de barriles diarios, próximos a los récords históricos. Podría ser que Estados Unidos haya pecado de subestimar el régimen y pensar que podrían eliminarlo en cuatro o cinco semanas, como afirmó Trump. Pero todo apunta a que el conflicto va para largo.
La isla de Kharg es ampliamente conocida entre los iraníes como la “isla prohibida”. Detrás de su moderna importancia geoeconómica yace una historia antigua, desde los primeros asentamientos humanos que datan de hace más de 4.000 años hasta la ocupación por varios imperios que comprendieron su estratégica posición marítima… pic.twitter.com/iSgyEHomTf
— Gandalv (@Microinteracti1) March 13, 2026
Qué consecuencias para el mundo tendría la destrucción de las infraestructuras petrolíferas de la Isla?
La destrucción de las infraestructuras petrolíferas de la isla de Kharg tendría un impacto económico y geopolítico masivo a escala global. La destrucción de las infraestructuras eliminaría de golpe el volumen de petróleo en el mercado que aporta Irán, que provocaría un salto inmediato de los precios del barril que, según los analistas, superaría los 150 dólares (de los 120 actuales) y esto dispararía la inflación global. Este aumento afectaría el transporte, los productos químicos, los alimentos, los costes de la energía, especialmente en países importadores como China, Europa e India. Y China ya ha advertido que adoptará “las medidas necesarias” para proteger sus intereses y garantizar el suministro estable de energía. Irán suministra el 12-17% del petróleo importado por China (más de 500 millones de barriles en 2025). Un ataque a Kharg por parte de Estados Unidos también implicaría que Irán cumpliría las amenazas de destruir las infraestructuras de empresas con intereses norteamericanos e intensificaría el bloqueo del estrecho de Ormuz (el 20% del petróleo y gas mundiales) con minas, misiles y drones, afectando las exportaciones de los países del Golfo.
¿Puede tener también consecuencias medioambientales y para la salud?
La destrucción o daños graves a las infraestructuras petrolíferas de la isla de Kharg tendría consecuencias medioambientales muy importantes, tanto locales como globales. Los incendios liberarían nubes masivas de humo con monóxido de carbono, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y partículas finas (PM2,5), agravando la contaminación en Teherán (ya 4,5 veces por encima de los límites de la OMS) y provocando "lluvia negra" tóxica que contaminaría suelos, cultivos y agua. Este humo podría llegar a Siberia o glaciares, acelerando el deshielo con carbono negro, como ocurrió con los pozos de Kuwait en 1991. Los vertidos de crudo contaminarían acuíferos, ríos y zonas agrícolas alrededor del Golfo Pérsico, con efectos irreversibles en la cadena alimentaria y la salud pública (cáncer, problemas respiratorios). También devastaría el ecosistema marino y provocaría consecuencias graves para las desalinizadoras del Golfo Pérsico que abastecen de agua a los países del Golfo. Saturarían los tubos de entrada de agua de mar de las desalinizadoras (como las de Jebel Ali en Dubái o Jubail en Arabia Saudita), haciendo imposible el proceso de filtrado y obligando a parar las plantas para evitar daños irreversibles a las membranas de ósmosis inversa. El Golfo cuenta con 450 desalinizadoras que proveen el 70-90% del agua potable de la región, que abastece a unos 100 millones de habitantes.
¿Podría intentar Estados Unidos una invasión para controlar el grifo petrolero y utilizarla como moneda de cambio con el régimen iraní?
Estados Unidos está preparando un nuevo despliegue militar en Oriente Medio con el envío de unos 5.000 marines, varios buques de guerra anfibios y unidades especializadas de respuesta rápida ante la escalada del conflicto con Irán. Un informe de Axios cita a altos funcionarios de la Casa Blanca discutiendo abiertamente sobre la captura de Kharg como objetivo estratégico para asfixiar las finanzas iraníes con posibles tropas terrestres. El Financial Times y GZERO Media hablan de una campaña naval actual que “limpia el camino” para un desembarco, a pesar de los altos riesgos de un “baño de sangre” por misiles y drones iraníes. La destrucción previa de la armada iraní y fuerza aérea iraní —de la que Trump se jacta a menudo— facilita un perímetro naval alrededor de la isla. Ocupar Kharg permitiría a EE. UU. obligar al régimen iraní a desbloquear el estrecho de Ormuz, o incluso ofrecer un “trato” a cambio de control compartido o supervisado de las exportaciones, forzando a Irán a negociar desde una posición de extrema debilidad financiera.
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— Jim Ferguson (@JimFergusonUK) 14 de marzo de 2026
🚨 SE DICE QUE EE. UU. ESTÁ CONSIDERANDO UNA OPERACIÓN CONTRA LA ISLA KHARG DE IRÁN
Informes que circulan entre analistas de defensa sugieren que Washington está examinando opciones dirigidas a la Isla Kharg, uno de los centros de exportación de petróleo más críticos de Irán.
La pequeña isla en el Pérsico… pic.twitter.com/xeN6Xg365E