Hyundai ha dado un paso firme con la renovación del Nexo, un modelo que refuerza el giro estético iniciado por la marca en los últimos años. El SUV de hidrógeno adopta un diseño más maduro, limpio y coherente, hasta el punto de convertirse, para muchos, en el vehículo más atractivo de su catálogo actual. Una evolución que no solo responde a criterios estilísticos, sino también a la necesidad de normalizar visualmente una tecnología que sigue siendo minoritaria.

No es ningún secreto que el Nexo siempre ha funcionado como escaparate tecnológico, pero en esta nueva generación el diseño adquiere un peso específico mayor. Las proporciones se han afinado y las superficies ganan protagonismo frente a las aristas, transmitiendo una sensación de solidez y sofisticación. Hyundai ha apostado por una estética menos experimental y más cercana a la de un SUV convencional, consciente de que la aceptación de este tipo de soluciones pasa también por el plano visual.

El frontal es uno de los puntos clave del conjunto. La firma lumínica se integra de forma más discreta y elegante, con una clara tendencia horizontal que ensancha visualmente la carrocería. Los elementos aerodinámicos quedan mejor disimulados y el conjunto transmite una imagen más fluida y tecnológica. En este sentido, el Nexo logra equilibrar identidad propia y coherencia dentro de la gama Hyundai.

Un interior moderno y funcional

El habitáculo sigue la misma línea que el exterior. El diseño del salpicadero apuesta por la horizontalidad y la limpieza visual, con una disposición de elementos pensada para transmitir orden y calma. Llama especialmente la atención la integración de las pantallas, ahora más cohesionadas dentro del conjunto, evitando una sensación de saturación tecnológica.

 

 

La calidad percibida da un salto adelante gracias a una mejor selección de materiales y a unos ajustes más cuidados. El ambiente es moderno, pero sin excesos, con una clara orientación hacia el confort y la funcionalidad. Por otro lado, la sensación de espacio es notable, reforzada por una arquitectura interior que prioriza la amplitud y la luminosidad, algo especialmente apreciable en las plazas delanteras.

Este enfoque encaja perfectamente con el carácter silencioso del sistema de propulsión. El diseño interior no busca llamar la atención de forma gratuita, sino acompañar una experiencia de conducción suave y refinada, donde el confort cobra un papel protagonista.

Autonomía elevada y tecnología aún de nicho

Más allá del diseño, el nuevo Nexo introduce mejoras relevantes en su sistema de propulsión. La pila de combustible de nueva generación alcanza una potencia bruta máxima de 110 kW, mientras que la potencia neta del sistema se sitúa en 94 kW, equivalentes a 128 CV. El motor eléctrico eleva claramente el listón, con 150 kW, lo que se traduce en 204 CV y un par máximo de 350 Nm.

El nuevo Hyundai Nexo sorprende por su diseño

Estas cifras permiten unas prestaciones solventes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos y una velocidad máxima de 179 km/h. Sin embargo, el dato más llamativo es su autonomía. Gracias a tres depósitos de hidrógeno con una capacidad total de 6,69 kilogramos, el nuevo Hyundai Nexo homologa hasta 824 kilómetros según el ciclo WLTP, una cifra muy destacada dentro del panorama de los vehículos cero emisiones.

Cabe destacar que, pese a estas ventajas técnicas, la tecnología de hidrógeno sigue siendo claramente minoritaria en España. La limitada infraestructura de repostaje y el perfil de uso tan específico hacen que el Nexo no sea un vehículo para todos los públicos. En este contexto, su atractivo diseño juega un papel clave a la hora de proyectar una imagen más normalizada.

En conjunto, el nuevo Hyundai Nexo demuestra cómo el diseño puede convertirse en un aliado estratégico para tecnologías aún de nicho. Aunque su implantación real siga siendo reducida, su estética lo sitúa como uno de los modelos más logrados y coherentes de la marca en la actualidad.