Joe Kent es el hombre que ha puesto patas arriba la Casa Blanca este martes, después de dimitir como director del Centro contra el Terrorismo de los Estados Unidos. En una misiva enviada a Donald Trump, Kent ha defendido que "Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación" y que todo ello se ha originado "a causa de la presión de Israel". Su renuncia deja en evidencia, aún más, la división entre el presidente estadounidense y el movimiento MAGA (Make America Great Again). Una brecha que hasta ahora solo había sido visible en el Capitolio y que con el estallido de la guerra en Irán ha acabado llegando también al ejecutivo, ya que se trata de la primera salida de un alto cargo de la administración Trump desde el inicio del conflicto. Pero, ¿por qué Joe Kent se opone tan taxativamente a la guerra contra Irán?
Veterano de guerra y viudo de una suboficial mayor de la Armada
Veterano de la guerra de Irak, Kent sirvió en el Ejército de los Estados Unidos desde 1998 hasta 2018, con el cual completó once despliegues de combate con unidades como el 75º Regimiento Ranger y las Fuerzas Especiales del Ejército. Una trayectoria que le recuerdan inevitablemente a la desastrosa operación militar de EE. UU. en Irak en 2003, a pesar de la promesa de Trump de que esta vez sería una victoria rápida. En su primer mandato e, incluso, en el primer año de este segundo, el presidente se opuso firmemente a las intervenciones militares en el exterior, especialmente a las que llevaron “guerras eternas” a Oriente Medio.
Esta nueva ofensiva, por lo tanto, cree que contradice los principios de la doctrina “América Primero”, que priorizaba evitar conflictos lejanos que, según él, desgastan recursos y vidas norteamericanas. Desde los bombardeos del 28 de febrero sobre Irán, han muerto 14 militares estadounidenses. Pero para Kent se trata de una cuestión más personal. En 2019, su esposa, la suboficial mayor de la Armada Shannon Kent, murió en un atentado suicida mientras prestaba servicio en Siria.
Del ejército a la política
Después de dejar el ejército, Kent se unió a la CIA y en 2022 se presentó a las elecciones a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por el tercer distrito de Washington. Kent, como partidario de Trump, derrotó en las primarias de los republicanos al titular Jaime Herrera Beutler. Finalmente, perdió contra la candidata demócrata Marie Gluesenkamp Perez. Una derrota que se repitió de nuevo en 2024. En febrero de 2025, Trump lo nombró candidato a director del Centro Nacional de Contraterrorismo, momento en que comenzó a ejercer como jefe de gabinete de Tulsi Gabbard, la directora de inteligencia nacional, Kent fue confirmado responsable de Contraterrorismo por el Senado en julio de aquel año con 52 votos a favor y 44 en contra.

En este proceso, los demócratas se opusieron firmemente a su designación, a causa de sus vínculos con figuras de extrema derecha y su historial de promoción de teorías conspirativas. De hecho, durante su audiencia de confirmación en el Senado, reiteró la afirmación de que agentes federales habían instigado el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021 y se negó a reconocer la derrota de Trump en las elecciones presidenciales de 2020 frente a Joe Biden.
Negacionista y vinculado a la extrema derecha
Más allá de la política estadounidense, Kent también es un reconocido negacionista del Covid-19 y muy cercano a grupos de extrema derecha. En 2022 encabezó una manifestación contra una afirmación falsa de que la Junta de Salud del Estado de Washington estaba dispuesta a poner en cuarentena por la fuerza a los ciudadanos que no se vacunaron contra el virus. Ese mismo año apareció en un evento organizado por los Washington State Three Percenters, una milicia que defiende el derecho a la posesión de armas.