El misterio que rodea a Banksy, uno de los artistas más influyentes y enigmáticos del arte contemporáneo, vuelve a situarse en el centro del debate con un giro inesperado. Después de más de tres décadas de anonimato, una investigación internacional ha aportado nuevos indicios sobre su identidad real. Pero, en paralelo, ha emergido otra versión que cuestiona la exclusiva: un detective catalán asegura que ya había llegado a la misma conclusión un año antes.

El artista británico ha construido una trayectoria global con obras repartidas por ciudades de todo el mundo, caracterizadas por la crítica social, la ironía y una estética inconfundible. Sin embargo, su anonimato ha sido siempre una parte fundamental de su impacto.

Una pista que nace en plena guerra

La investigación más reciente sitúa uno de los puntos clave en Ucrania, en el contexto de la guerra. En la localidad de Horenka, apareció un mural que mostraba un hombre dentro de una bañera, posteriormente atribuido a Banksy. Este hecho activó el interés de varios periodistas, que comenzaron a analizar movimientos, testimonios y documentación vinculada a la creación de la obra. El seguimiento de fechas y desplazamientos permitió detectar coincidencias entre la llegada de personas vinculadas al entorno del artista y el momento en que se ejecutaron los murales.

Reuters señala un nombre

En este contexto, la agencia Reuters publicó una investigación en la que apuntaba a Robin Gunningham como la identidad real de Banksy. Según los documentos revisados, este artista británico, nacido en Bristol, encajaría con el perfil y los orígenes del grafitero.

Además, la investigación introduce la posibilidad de que Gunningham hubiera cambiado legalmente de nombre para moverse con más discreción. El nombre utilizado sería David Jones, una identidad muy común en el Reino Unido que dificultaría su rastreo en registros oficiales y desplazamientos internacionales.

Estos datos se refuerzan con coincidencias en registros de viajes, como la entrada a Ucrania en las mismas fechas que otros colaboradores vinculados al proyecto artístico.

Un detective catalán dice que ya lo sabía

El relato, sin embargo, da un giro cuando aparece otra versión, explicada este martes por la tarde en el Versió RAC1. Según el programa líder de las tardes, el detective privado Francisco Marco, director de la agencia Método 3 y autor del best-seller La Fugida (libro que relata el regreso, la reaparición y la huida de Carles Puigdemont el 8 de agosto de 2024), asegura que ya había identificado a Banksy un año antes. 

Hemos encontrado la misma identidad que Reuters, pero en solo tres meses”, afirma Marco. Según explica, su investigación no nació de un encargo profesional, sino “de una apuesta con mis hijos para ponerme a prueba como investigador”. El detective también asegura haber llegado a la misma conclusión sobre el cambio de identidad: “Descubrimos que Robin Cunningham se había cambiado el nombre por David Jones, que es el nombre más común en Inglaterra”. Según su relato, la investigación fue más allá: “Encontramos dónde tenía el dinero y a partir de ahí el piso de la mujer con quien se había casado. Incluso encontramos el certificado de matrimonio”.

Marco se muestra crítico con la apropiación de la exclusiva por parte de la agencia Reuters y lamenta no haber sido citado: “En Google habrían encontrado mi investigación. Habría agradecido una llamada”.

Un misterio que resiste

A pesar de la coincidencia entre investigaciones y los nuevos indicios, la identidad de Banksy continúa sin confirmación oficial. El artista ha convertido el anonimato en una parte esencial de su discurso, defendiendo que su obra debe estar por encima de cualquier autoría. Esta estrategia no solo ha protegido su identidad durante años, sino que también ha contribuido a amplificar el impacto de cada nueva intervención.