Los maestros y profesores han cortado este miércoles la A-2 en varios puntos en las comarcas de Ponent y la C-55 a la altura de Clariana de Cardener (Solsonès) y Manresa (Bages) en el tercer día de esta nueva semana de huelga en la educación. Después de la jornada de movilizaciones en el Barcelonès y el Baix Llobregat ayer lunes y del Camp de Tarragona, las Terres de l'Ebre y el Penedès este martes, hoy miércoles están llamados al parón los docentes de Ponent, la Catalunya Central, el Alt Pirineu y Aran.
Los cortes han comenzado a las 7:00 horas de la mañana. En la A-2, los maestros y profesores han barrado el paso en el tramo Lleida-Alpicat en sentido Zaragoza y en Soses (Segrià) en sentido Barcelona. Posteriormente, hacia las 7.45 horas unas 150 personas han cortado también la vía en Alcarràs (Segrià), primero solo en sentido Barcelona y después en los dos sentidos. Paralelamente, otro grupo de un centenar de docentes ha cortado la C-55 en Manresa en los dos sentidos de la marcha. También a primera hora de la mañana, una veintena de docentes han cortado la N-260 en La Seu d'Urgell (Alt Urgell).
La portavoz del sindicato USTEC en Lleida, Rosa Aguilà, ha aseverado que los docentes están "mucho más enfadados" ahora que a las movilizaciones de protesta de febrero, que fueron masivas. Aguilà ha señalado que no se han levantado nunca de la mesa de negociación y ha reiterado su denuncia porque el Govern haya pactado "de espaldas" a los docentes un acuerdo por el sector con CCOO y UGT, que representan "la minoría" a la Mesa Sectorial. La portavoz ha valorado que se trata de un "pacto político que responde a los intereses del Govern y los sindicatos firmantes" y no un acuerdo sindical que mejore las condiciones laborales y la calidad de la educación. Aguilà ha reiterado que es un acuerdo "insuficiente" y lo ha tildado de "error histórico".
Docentes en pie de guerra rechazan el pacto del Govern con CCOO y UGT
Después de un febrero convulso con movilizaciones masivas, miles de maestros y profesores vuelven a salir a las calles en una nueva semana de movilizaciones de protesta para exigir mejoras laborales. Los sindicatos USTEC —el mayoritario—, Professors de Secundària, CGT y la Intersindical rechazan el pacto al que ha llegado el Govern con CCOO y UGT para subir el complemento específico en un 30% de aquí a 2029 y sostienen que es "insuficiente" para revertir la pérdida de poder adquisitivo por los recortes que sufrieron por la crisis de 2008. El Ejecutivo de Salvador Illa defiende "un acuerdo de país" para dar respuesta a las necesidades de la escuela catalana y el Departament d'Educació descarta reabrir la negociación.
Así las cosas, los sindicatos críticos mantienen el pulso y su respuesta fue ayer lunes una nueva manifestación por el centro de Barcelona, cortes en las principales vías de acceso al área metropolitana a primera hora de la mañana y una protesta ante la sede del PSC. La huelga educativa se desarrolla a lo largo de toda la semana, con paros distribuidos por territorios. La movilización arrancó ayer en el Barcelonès y en el Baix Llobregat. Este martes fue el turno de los docentes del Camp de Tarragona, el Penedès y las Terres de l'Ebre y este miércoles ya se han movilizado los del Alt Pirineu y Aran, la Catalunya Central y Lleida. Mañana jueves será el turno de las comarcas de Girona, el Maresme y los dos valleses. El calendario culminará el viernes 20 de marzo con una jornada de paro general en toda Catalunya y una manifestación unitaria en Barcelona.
Los docentes en huelga sostienen que la propuesta salarial pactada solo ha elevado el incremento propuesto inicialmente del 25% al 30%, lo que calcula que supondría unos 200 euros brutos mensuales, una cantidad que USTEC considera insuficiente para compensar el “agravio” acumulado. Los sindicatos también piden más personal, más recursos para la escuela inclusiva de los menores con necesidades especiales, una bajada clara de las ratios de alumnos por profesor en el aula —para poder dar una atención más dedicada y personalizada— y la retirada de los decretos de plantillas y direcciones, una herramienta que los sindicatos rechazan al considerar que da mucho poder a los directores de los centros para nombrar profesores afines a dedo. El acuerdo del Govern con CCOO y UGT aborda estas cuestiones, pero la propuesta de Educación no satisface las demandas de los otros sindicatos. También rechazan un acuerdo que ven supuestamente hecho por la puerta de atrás y fuera de la Mesa Sectorial con sindicatos "minoritarios" que representan el 20% del profesorado para detener el ciclo de manifestaciones previsto.