Las universidades iraníes han vuelto a convertirse en el epicentro de las protestas contra el régimen después de la sangrienta represión de enero. Coincidiendo con el inicio del nuevo semestre, cientos de estudiantes se movilizaron este sábado en Teherán y en otros puntos del país para homenajear a las víctimas de la última oleada de manifestaciones, que empezaron por motivos económicos y derivaron en un desafío abierto al poder clerical. En la Universidad Tecnológica Sharif se produjo la manifestación más grande, una marcha con banderas iraníes y consignas contra el gobierno. Entre los gritos más repetidos, “Muerte al dictador”, en referencia al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.

Los videos registrados por los estudiantes de Sharif muestran momentos de tensión y enfrentamientos entre estudiantes y simpatizantes del régimen. Según la agencia estatal Fars, lo que debía ser una “manifestación silenciosa y pacífica” fue interrumpida por personas que coreaban, entre otros lemas, “Muerte al dictador”. El mismo medio señala que otro grupo respondió con consignas a favor de la República Islámica. En la Universidad Amir Kabir, también en la capital, estudiantes gritaron “Juramos por la sangre de nuestros compañeros, resistiremos hasta el final” y “Viva el Shah”. En otros puntos del país también se oyeron consignas como “Libertad, libertad”, “Estudiantes, gritad, gritad por vuestros derechos” y, en Abdanan, “Muerte a Jamenei!” y “Muerte al dictador!” después de la detención de un profesor activista.

Cifras de la represión, versiones enfrentadas

La nueva movilización llega después de una represión que, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, ha dejado más de 7.000 muertos y más de 53.000 detenciones desde enero. Las autoridades iraníes han reconocido más de 3.000 muertos, que atribuyen mayoritariamente a miembros de las fuerzas de seguridad y a víctimas de supuestos “actos terroristas”. 

Presión internacional e incertidumbre nuclear

Este rebrote de las protestas coincide con un momento de alta tensión entre Teherán y Washington por el programa nuclear iraní. Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en la región mientras mantiene conversaciones con Irán. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que el mundo sabrá “probablemente en los próximos 10 días” si se alcanza un acuerdo o si su país emprenderá acciones militares.