El enviado especial de Estados Unidos a Oriente Medio, Steve Witkoff, ha anunciado mediante un tuit en la red social X el inicio de la segunda fase del plan de paz para la Franja de Gaza impulsado desde la Casa Blanca. La propuesta pasa del alto el fuego a la “desmilitarización de Hamás, la implementación de un gobierno de tecnócratas y la reconstrucción” del enclave palestino. “Hoy, en nombre del presidente Trump, anunciamos el lanzamiento de la segunda fase del plan de 20 puntos para acabar con el conflicto de Gaza”, ha dicho el republicano este miércoles, que también ha agradecido a Egipto, Turquía y Catar sus esfuerzos durante las negociaciones en Doha, los cuales “han hecho posible todo el progreso alcanzado hasta ahora”.
Witkoff ha destacado que la primera fase del plan estadounidense "ha proporcionado una ayuda humanitaria histórica", ha mantenido el alto el fuego y ha permitido el retorno "de todos los rehenes vivos y los restos de veintisiete de los veintiocho rehenes muertos". Pese a las palabras del enviado especial estadounidense, la realidad es que durante los meses que ha durado la primera fase del acuerdo, han muerto más de 400 gazatíes en ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), y en varias ocasiones se han notificado dificultades para que los suministros provenientes del exterior entraran en el enclave palacios.
Que las partes implicadas respeten la segunda fase del acuerdo será aún más difícil. El punto de máxima discordancia será la desmilitarización de Hamás, un proceso del que los islamistas nunca se han pronunciado. El documento prevé de forma explícita el desmantelamiento total de la infraestructura militar del grupo terrorista, incluyendo túneles subterráneos, fábricas de armamento e instalaciones operativas. Además, fija que este proceso debería llevarse a cabo bajo la supervisión de observadores independientes y comportaría la entrega completa de todas las armas. Sin embargo, Hamás ha evitado de forma reiterada pronunciarse sobre esta exigencia. La ambigüedad o el silencio del grupo sobre este punto pone en duda la viabilidad de una desmilitarización real y, por tanto, la sostenibilidad de cualquier acuerdo de paz a largo plazo.
La segunda fase implica también el establecimiento de una administración de transición para gobernar el enclave durante su reconstrucción. Se trata del Comité Nacional para la Administración de Gaza. Sin embargo, en estos momentos no se sabe nada más aparte del nombre. En las horas anteriores al anuncio, la prensa estadounidense hablaba del exenviado de la ONU Nickolay Mladenov como candidato a liderar a esta administración, pero no se ha producido ninguna confirmación oficial.
