El eurodiputado electo de Junts, Toni Comín, ha vuelto a desmentir las acusaciones de acoso sexual y psicológico que se le atribuyen, a pesar de la existencia de una resolución del Parlamento Europeo que concluye que hay “pruebas suficientes” para llevar el caso ante la justicia. El documento, adelantado este martes por el diario Ara, recoge los resultados de una investigación interna iniciada a raíz de la denuncia presentada por un exasistente parlamentario. En un comunicado, Comín ha reiterado su posición y ha asegurado que las acusaciones son completamente falsas. Según afirma, dispone de pruebas y testimonios que demostrarían la falta de fundamento de los hechos denunciados. Además, ha calificado la resolución de la cámara europea de “absolutamente preliminar” y ha criticado que no se le haya comunicado formalmente el resultado de la investigación ni se le haya dado la oportunidad de defenderse.

El político también ha denunciado que el procedimiento se ha llevado a cabo sin garantizar el principio de contradicción entre las partes. En este sentido, ha remarcado que no ha sido citado en ningún momento para ofrecer su versión de los hechos, hecho que, a su parecer, resta garantías al proceso. De acuerdo con la información publicada por Ara, el informe de los servicios del Parlamento Europeo identifica diversos testimonios que considera “creíbles” y que avalarían las acusaciones formuladas por el exasistente. El texto apunta que la conducta atribuida a Comín podría ser considerada acoso tanto psicológico como sexual según la normativa interna de las instituciones europeas.

Comín advierte de acciones legales

La resolución también apuesta por continuar con el procedimiento y prevé ofrecer apoyo financiero al denunciante para que pueda llevar el caso ante la justicia ordinaria. Esta posibilidad refuerza el recorrido legal de la denuncia más allá del ámbito institucional europeo. Por su parte, Comín ha advertido que se reserva el derecho de emprender acciones legales contra las personas que considera responsables de una denuncia falsa con fines difamatorios. También ha expresado sorpresa por el hecho de que la resolución, fechada el 29 de septiembre del año pasado, se haya hecho pública meses después de su elaboración.

Desde Junts, se ha indicado que el caso se encuentra en manos de la Comisión de Garantías del partido, que está analizando los detalles. La formación ha asegurado que hará pública una decisión cuando este órgano interno haya resuelto la cuestión. Las acusaciones se hicieron públicas en enero del año pasado, cuando el exasistente presentó la denuncia ante el Comité Consultivo del Parlamento Europeo. En aquel momento, Comín ya negó los hechos y expresó confianza en la investigación. En el comunicado actual, ha querido insistir en que la persona denunciante no ha trabajado nunca directamente bajo su responsabilidad.