El Gobierno mantiene su oposición a ceder la totalidad de la recaudación del IRPF a Catalunya y, si nada no cambia, los presupuestos de Salvador Illa podrían irse al traste este viernes. Será cuando se votarán en el Parlament las enmiendas a la totalidad a las cuentas catalanas. Esquerra Republicana tiene registrada una y pretende mantenerla si desde la Moncloa o el Ministerio de Hacienda no llega un gesto que indique que Pedro Sánchez tiene intención de cumplir con lo pactado. La portavoz del ejecutivo español, Elma Saiz, ha sido preguntada por esta cuestión este viernes en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, y ha asegurado que no hay “ninguna novedad” en su posicionamiento.
“Me remito a las palabras de la consejera”, ha señalado la socialista navarra, que ha instado a sus compañeros catalanes y a los republicanos a “seguir trabajando” para que se aprueben los presupuestos del Govern de la Generalitat. La máxima responsable del Departament d'Economia de la administración catalana, Alícia Romero, ha aseverado que el ejecutivo del PSC no dará marcha atrás y no retirará los presupuestos. En pleno chicken run —porque ERC tampoco pretende retirar la enmienda a la totalidad—, la consellera apela a la “responsabilidad” del partido de Oriol Junqueras.
Hace unos días, fuentes del Ministerio de Hacienda señalaban que si no son los republicanos quienes “flexibilizan” estas posiciones, no habrá ningún movimiento por parte del Gobierno. El departamento de la vicepresidenta primera y candidata del PSOE a las elecciones andaluzas se remite a los acuerdos de la comisión bilateral Estado-Generalitat. También están en contra del Plan B de Junqueras para pedir este tributo a través de enmiendas a la ley de reforma del sistema de financiación que deberá votarse en el Congreso de los Diputados.
El pacto PSC-ERC para investir a Illa contemplaba la recaudación del IRPF
El pacto PSC-ERC para investir a Illa como president contemplaba que Catalunya desarrollara su propia Agència Tributària para empezar a recaudar el IRPF a partir de 2026. La ejecutiva del PSOE llegó a ratificar este acuerdo, pero el Gobierno ha ido desinflándolo con el tiempo. La comisión bilateral Estado-Generalitat borró del mapa este punto clave que hablaba de un modelo que garantizara que "sea la Generalitat la que gestione, recaude, liquide e inspeccione todos los impuestos soportados en Catalunya". Y hablaba entonces de una cesta de tributos en la que la responsabilidad fiscal queda definida a partir de la participación de las dos administraciones en la recaudación.