Los hábitos gastronómicos de los famosos suelen despertar mucha curiosidad. No se trata solo de saber qué comen, sino de descubrir pequeños detalles que los acercan a la vida cotidiana de cualquier persona. Cuando una celebridad comparte cuál es su plato preferido, muchos seguidores sienten que existe una conexión especial: si a una actriz internacional le gusta una receta sencilla y casera, esa coincidencia genera cierta sensación de familiaridad. Algo así ocurre con Úrsula Corberó, que en varias ocasiones ha explicado cuál es la preparación que más le gusta cocinar cuando tiene tiempo: la ensaladilla rusa, un clásico de la cocina doméstica que se sirve frío y que suele llevar abundante mayonesa y atún.

El plato favorito de Úrsula Corberó

La actriz ha contado que disfruta especialmente del momento de cocinar con calma y que esta receta es una de las que prepara con más cariño. Según ha explicado en entrevistas, le gusta dedicar tiempo a elaborarla sin prisas, convirtiendo el proceso en una especie de ritual gastronómico. No es solo una cuestión de sabor: para ella también tiene un componente emocional, porque se trata de un plato muy ligado a recuerdos familiares y a los consejos culinarios que recibió de su abuela.

Huevo duro, clave en esta receta / Foto: Unsplash
Huevo duro, clave en esta receta / Foto: Unsplash

En su caso, la ensaladilla rusa representa precisamente esa cocina sencilla, tradicional y muy ligada al hogar. Es una preparación que se repite con frecuencia en muchas casas españolas y que también aparece con frecuencia en bares y restaurantes como tapa. Aunque Corberó reconoce que le gusta probar todo tipo de platos, desde pasta hasta propuestas más elaboradas, esta receta sigue ocupando un lugar especial dentro de sus preferencias gastronómicas.

Le gusta dedicar tiempo a elaborarla sin prisas

El origen de la ensaladilla rusa es más curioso de lo que parece. La versión moderna del plato suele relacionarse con el chef Lucien Olivier, que en el siglo XIX creó una ensalada sofisticada en el restaurante Hermitage de Moscú. Aquella receta original, conocida como ensalada Olivier, incluía ingredientes mucho más lujosos que los actuales, como carnes frías, caviar, gambas o pepinillos, todo mezclado con una salsa especial a base de mayonesa.

Con el paso del tiempo, la receta fue simplificándose. A medida que se extendía por Europa, se adaptó a ingredientes más accesibles y cotidianos, hasta transformarse en la versión popular que hoy se conoce en muchos países. En España terminó consolidándose como una tapa clásica, con patata cocida como base y una mezcla de verduras, atún y mayonesa.

Prepararla en casa es relativamente sencillo. La receta tradicional suele empezar con patatas, zanahorias y huevos cocidos, que después se dejan enfriar y se cortan en pequeños trozos. A partir de ahí se añaden ingredientes habituales como atún en conserva, aceitunas y, en algunos casos, guisantes o cebolla para aportar un toque más fresco.

Hay muchas variedades de ensaladilla rusa / Foto: Freepik
Hay muchas variedades de ensaladilla rusa / Foto: Freepik

Una vez mezclados todos los ingredientes, se aliñan con un chorrito de aceite de oliva y sal. El elemento clave llega al final: la mayonesa, que se incorpora poco a poco hasta conseguir una textura cremosa. Muchas personas también cubren la ensaladilla con una capa extra de mayonesa en la superficie, decorándola con aceitunas, tiras de pimiento asado o incluso huevo cocido rallado.