Hay dulces que saben a infancia, a merienda especial y a capricho de fin de semana. Las berlinesas, también conocidas como donuts rellenos, son uno de esos clásicos que siempre apetecen: tiernas, esponjosas, azucaradas y con un corazón de mermelada que las hace irresistibles. El problema es que la versión tradicional acostumbra a ir frita en aceite abundante, y eso hace que muchas veces dé pereza prepararlas en casa. La buena noticia es que con la freidora de aire se pueden hacer de una manera mucho más práctica, con menos grasa y con un resultado igualmente goloso.
Un postre igual de goloso que se puede hacer en casa, sin demasiadas complicaciones y con un punto más saludable que los de supermercado
Una masa sencilla que necesita reposo
Para preparar unas 10 berlinesas se necesitan 500 gramos de harina de trigo, 10 gramos de levadura fresca, 180 mililitros de leche, 60 gramos de azúcar, 60 gramos de mantequilla, un huevo y un poco de sal. Para terminarlas, también harán falta 50 gramos de mantequilla derretida, azúcar para rebozar y mermelada de fresa para el relleno.
El primer paso es activar la levadura. Se debe disolver el azúcar y la levadura fresca en la leche tibia, nunca demasiado caliente, porque podría estropear la levadura. Después se deja reposar unos minutos hasta que empiece a hacer un poco de espuma o burbujas. Esta señal indica que la levadura está activa y que la masa podrá subir bien.

En un bol grande se mezcla la harina con la sal, la mantequilla y el huevo. Después se añade la leche con la levadura y se trabaja todo hasta obtener una masa suave, homogénea y un poco elástica. No debe quedar excesivamente pegajosa, pero tampoco demasiado seca. Si se trabaja bien, después las berlinesas quedarán mucho más tiernas. Una vez hecha la masa, se tapa con un trapo húmedo y se deja reposar aproximadamente una hora en un lugar cálido. Durante este tiempo debería doblar el volumen y volverse más aireada.
La freidora de aire las deja doradas sin freírlas
Cuando la masa ha reposado, se divide en unas 10 porciones de unos 90 gramos. Se forman bolas bien lisas y se dejan reposar unos 30 minutos más para que vuelvan a levar un poco. Este segundo reposo es importante para que queden esponjosas y no demasiado compactas.
Después se precalienta la freidora de aire a 170 grados. Se colocan las berlinesas en la cesta dejando espacio entre ellas, porque crecerán un poco durante la cocción. Se cuecen 6 minutos, se giran con cuidado, se pintan con mantequilla fundida y se cuecen 6 minutos más. Cuando salen todavía calientes, se vuelven a pintar con un poco de mantequilla y se rebozan con azúcar. Finalmente, se rellenan con mermelada de fresa con una manga o una jeringa de repostería.
Así pues, estas berlinesas son perfectas si quieres un postre casero y un poco pecaminoso sin complicarte con fritos. Quedan doradas, tiernas y con ese relleno dulce que siempre es una fiesta.