Hay recetas que se vuelven virales por ser fáciles, y otras que lo hacen porque despiertan una reacción casi emocional en quien las prueba. Esta tarta de queso compartida por Dorayaki, creadora de contenido gastronómico en TikTok bajo el perfil @dorayakirevolution, pertenece claramente al segundo grupo. En su vídeo, la define como una tarta que “se deshace en la boca” y que es “de llorar”, y no es una exageración pensada para atraer clics. La combinación de queso crema, nata, huevos y, sobre todo, queso viejo tostado, da como resultado un postre de textura extremadamente cremosa y un sabor profundo, intenso y elegante que recuerda a las tartas de queso de alta pastelería. No es una receta ligera ni pretende serlo, pero sí una de esas que convierten cualquier ocasión en un momento especial.

La tarta de queso tostada que eleva el clásico a otro nivel

Lo que diferencia esta tarta de otras versiones virales no es solo la cantidad generosa de queso, sino el uso de crema de queso viejo tostado, un ingrediente que aporta notas más complejas, casi caramelizadas, y que rompe con el perfil plano de muchas tartas de queso modernas. La base no lleva galleta, lo que permite que toda la atención se centre en una masa suave y envolvente, horneada a alta temperatura para conseguir ese interior fundente tan buscado.

Una textura que se derrite en la boca y un sabor que no se olvida

El proceso, aunque largo, no es complicado. La clave está en respetar los tiempos y el orden de los ingredientes. Batir el queso crema con el azúcar lo justo, añadir los huevos uno a uno y terminar con la nata garantiza una mezcla homogénea sin exceso de aire. El horneado a 200 grados y el reposo prolongado con el horno entreabierto son esenciales para lograr esa consistencia cremosa y estable que hace que cada corte sea perfecto.

Tarta de queso viejo / Foto: Unsplash

A esta base ya espectacular se suma una cheesecream de queso viejo tostado, elaborada con mantequilla, azúcar glass y queso crema, que se extiende sobre la tarta una vez fría. Este añadido no solo mejora el aspecto visual, sino que refuerza el sabor y aporta una capa extra de untuosidad. La decoración con pistachos o frambuesas es opcional, pero añade contraste y frescura a un postre intenso.

Uno de los puntos más interesantes de esta receta es que puede adaptarse fácilmente. Dorayaki propone usar almidón de maíz en lugar de harina para una versión sin gluten, manteniendo intacta la textura final. Esto la convierte en una opción inclusiva sin sacrificar calidad, algo cada vez más valorado en la repostería actual.

 

 

No es casualidad que este vídeo haya captado tanta atención en TikTok. Las tartas de queso cremosas y tostadas se han convertido en un fenómeno global, y esta versión destaca por su carácter y personalidad. No busca ser minimalista ni ligera, sino honesta, intensa y memorable.