Jordi Roca no solo es uno de los grandes genios de la pastelería mundial, sino también un maestro en convertir recetas clásicas en experiencias únicas llenas de humor, frescura y creatividad. En su cuenta de Instagram (@jordirocasan) compartió un vídeo junto a Andreu Buenafuente en el que presentó una versión personal y divertida de la piña colada, un cóctel mítico del Caribe que, en sus manos, se transforma en un postre sofisticado y sorprendente. La complicidad entre ambos, con un tono desenfadado y lleno de guiños cómicos, fue la chispa que convirtió esta receta en un éxito viral, mostrando que la alta cocina también puede ser cercana y entretenida.

Receta de piña colada de Jordi Roca

La propuesta arranca con la piña caramelizada, que Roca prepara de manera sencilla pero brillante. En un cazo derrite azúcar hasta obtener un caramelo dorado, al que añade dados de piña fresca junto con un chorrito de licor de coco. El calor funde los jugos de la fruta y el licor con el caramelo, y la incorporación de mantequilla aporta una textura sedosa y un toque de “amor”, como bromea el propio Roca en el vídeo. Este primer paso convierte la fruta tropical en una base llena de matices, entre dulces, ácidos y tostados.

Piña, la fruta protagonista / Foto: Unsplash
Piña, la fruta protagonista / Foto: Unsplash

El segundo elemento es la espuma ligera de coco, elaborada con nata y leche de coco. Basta mezclarlas y batir ligeramente con el túrmix hasta conseguir unas burbujas delicadas, que recuerdan al aire marino o a la frescura de una ola en pleno verano. Este detalle refleja la obsesión del chef por las texturas y por ofrecer al paladar sensaciones distintas en cada bocado.

El tercer componente es el helado de coco, que no es un helado cualquiera, sino una de las creaciones del Rocambolesc la heladería de los hermanos Roca que pronto estará disponible en grandes superficies. Se trata de un sorbete cremoso, con sabor intenso y natural, que corona la receta y le da esa frescura helada que hace irresistible la piña colada transformada en postre.

Una versión personal y divertida de la piña colada

Por último, aparece el detalle ingenioso: la piña helada rallada. Congelando previamente unos dados de fruta y pasándolos luego por un rallador, se consigue un efecto de nieve tropical que se espolvorea por encima del montaje, aportando un contraste de temperatura y una estética que sorprende a la vista.

 

 

El resultado final, servido en copa, combina capas: la piña caramelizada en el fondo, la espuma en el centro, una bola del sorbete de coco y, como broche, la piña rallada helada. Un postre que sabe a vacaciones, a juego y a celebración, y que entusiasma no solo por su sabor, sino también por el espectáculo de ver cómo Jordi Roca lo presenta con humor y cercanía. No es de extrañar que Andreu Buenafuente quedara fascinado, porque esta piña colada no solo se bebe, se vive.