Las postres de manzana en el microondas que saben a pastel sin pasar horas haciendo una masa

Hay días en que apetece hacer un postre casero, pero no encender el horno ni pasar una hora preparando una masa. En estos casos, la manzana puede convertirse en la mejor aliada. Con unos cuantos ingredientes sencillos y solo unos minutos en el microondas se puede conseguir una preparación caliente, aromática y muy parecida a un pastel de manzana, pero sin tener que hacer base, estirar masa ni esperar una cocción larga. La gracia es combinar la manzana con canela, un poco de harina o avena y algún ingrediente que aporte cremosidad. En muy poco tiempo, la fruta se ablanda, suelta sus jugos y crea una textura que recuerda a esos postres de horno que suelen necesitar mucho más trabajo.

La manzana permite hacer un postre sencillo y muy interesante

La manzana es la que crea la textura de pastel

Para preparar una ración, se puede empezar pelando una manzana y cortándola en dados pequeños o en láminas finas. Cuanto más pequeños sean los trozos, más rápidamente se ablandarán. Se colocan en una taza grande o en un recipiente apto para el microondas y se añade un poco de canela. También puede ir una cucharadita de miel o algún otro endulzante si la manzana es poco dulce, aunque con una variedad madura a menudo no es necesario añadir nada más.

Pastís de poma. Freepik
Pastel de manzana. Freepik

A continuación, se puede incorporar una cucharada de harina de avena, avena molida o harina convencional, junto con un poco de leche o bebida vegetal. El objetivo no es preparar una masa como la de un pastel tradicional, sino crear una base ligeramente espesa que absorba los jugos de la fruta mientras se cuece y ayude a dar una consistencia más parecida a un postre de cuchara.

Para potenciar aún más esta sensación de pastel, también se puede añadir una pizca de levadura química y unas gotas de esencia de vainilla. Si gustan los sabores más especiados, un poco de nuez moscada también combina muy bien con la manzana. Se mezcla todo directamente en el mismo recipiente hasta que la fruta quede bien repartida y la preparación tenga una textura húmeda, pero no excesivamente líquida.

Unos minutos en el microondas son suficientes

El recipiente se pone en el microondas durante aproximadamente dos o tres minutos a potencia alta. El tiempo exacto dependerá del aparato, de la variedad de manzana y del tamaño de los trozos. Es mejor empezar con menos tiempo, comprobar la textura y añadir intervalos cortos si todavía está demasiado firme. También conviene utilizar un recipiente con suficiente espacio para que la mezcla pueda subir ligeramente sin derramarse.

Durante la cocción, la manzana se ablanda, la mezcla espesa y la canela perfuma todo el conjunto. Cuando se saca del microondas, es recomendable dejarlo reposar un minuto para que la temperatura baje y la textura acabe de asentarse. Se puede comer directamente del recipiente o acabar con una cucharada de yogur, un poco más de canela, nueces picadas o almendras laminadas. Esto aporta contraste entre la base blanda y una cobertura más crujiente.

El resultado es una especie de pastel exprés, jugoso y aromático, con todo el protagonismo de la manzana. Una receta ideal para aprovechar fruta madura y preparar un postre rápido sin ensuciar casi nada. Con una manzana, unos cuantos ingredientes básicos y el microondas, se puede resolver en pocos minutos ese deseo de dulce casero sin necesidad de pasar horas haciendo una masa.