La manzana esconde un secreto y Jordi Cruz lo ha revelado: ¿qué pasa si la pones con un pimiento?

La manzana parece una fruta más dentro del frutero, pero sigue liberando etileno, una hormona vegetal en forma de gas que interviene en la maduración. Este compuesto es invisible, no huele y puede afectar a los alimentos que tiene cerca. Jordi Cruz ha explicado cómo una manzana puede ayudar a madurar más rápidamente tomates verdes, plátanos, peras o aguacates. Sin embargo, ¿qué pasa cuando se coloca al lado de un pimiento verde? En este caso, el efecto existe, pero no es tan directo ni tan seguro como con un tomate.

La manzana no es una fruta tan inofensiva como parece

El etileno de la manzana no actúa igual sobre todos los frutos

Las manzanas son frutos climatéricos. Esto significa que, después de cosecharlas, siguen respirando, produciendo etileno y avanzando en el proceso de maduración. Cuando se ponen dentro de una bolsa de papel con un tomate verde o un aguacate duro, el gas queda más concentrado y envía una especie de señal química que activa el metabolismo del otro fruto. Este se ablanda, cambia de color y desarrolla aromas y azúcares con mayor rapidez.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El pimiento dulce, en cambio, se considera generalmente un fruto no climatérico. Esto quiere decir que, una vez separado de la planta, no completa la maduración de la misma manera que un tomate. Puede seguir cambiando ligeramente de color y perder clorofila, sobre todo si ya había empezado a madurar antes de cosecharlo, pero una manzana no convertirá necesariamente un pimiento verde y poco desarrollado en un pimiento rojo, dulce y aromático.

Algunas variedades, especialmente determinados pimientos picantes, pueden responder más al etileno. Por eso es posible observar que un pimiento empieza a coger tonalidades rojas, amarillas o naranjas cuando se guarda al lado de una manzana. Sin embargo, el cambio puede ser principalmente visual y no siempre implica que aumenten el azúcar, el aroma o el sabor con la misma intensidad que lo harían mientras todavía cuelga de la planta.

Cómo probar el truco sin estropear el pimiento

Si el pimiento ya muestra alguna zona de color y solo necesita acabar de evolucionar, se puede poner dentro de una bolsa de papel con una manzana madura. La bolsa debe quedar plegada, pero no completamente hermética, porque la humedad acumulada podría favorecer la aparición de moho. Hay que revisarla cada día y retirar cualquier pieza que presente partes blandas, manchas húmedas o mal olor.

La temperatura también juega un papel muy importante. El proceso funcionará mejor en un espacio templado, seco y alejado del sol directo. Poner la bolsa dentro de la nevera ralentizará los cambios, mientras que dejarla en una zona demasiado caliente puede acelerar la deshidratación y el deterioro. Una vez el pimiento alcance el color deseado, conviene consumirlo pronto.

El secreto de la manzana, por lo tanto, es real, pero no funciona igual con todos los alimentos. Con tomates, plátanos, peras o aguacates puede acelerar claramente la maduración. Con un pimiento puede ayudar a cambiar el color si el proceso ya había comenzado, pero no hace milagros. La mejor garantía para obtener un pimiento dulce, carnoso y completamente maduro sigue siendo dejarlo evolucionar en la planta.