Tensión en el Congreso de los Diputados. La presidenta de la cámara, Francina Armengol, ha expulsado este miércoles a la diputada del PP Ana Belén Vázquez por haber enseñado en el hemiciclo un espray de gas pimienta. La parlamentaria —responsable de la carpeta de Interior dentro del grupo parlamentario de Alberto Núñez Feijóo— hacía preguntas al ministro del ramo, Fernando Grande-Marlaska, durante la sesión de control al Gobierno , y ha denunciado que esta arma se ha convertido en "material escolar básico" en Ceuta, a causa de la crisis migratoria. Alberto Núñez Feijóo no ha aplaudido a su diputada. Y, más tarde, fuentes de la Presidencia del Congreso han explicado que se ha tenido que precintar el pasillo y la cafetería de uno de los edificios de la institución por fuertes olores a espray de pimienta.
Una vez terminado el cara a cara con el ministro, Armengol ha intervenido para advertir a la diputada que no podía exhibir el espray de pimienta en el hemiciclo. Armengol ha invocado el artículo 101 del Reglamento de la cámara, que prohíbe llevar armas a la sede parlamentaria, y ha señalado que el Registro de Armas incluye este tipo de espray dentro de esta categoría. Armengol le ha exigido que abandonara la cámara y dejara allí el objeto que acababa de mostrar. "Le pido que salga del hemiciclo y deje lo que ha enseñado, porque esto no se puede plantear en la casa de la soberanía del pueblo y en la casa de la democracia. Aquello que no permitiríamos hacer a nadie en esta casa no lo puede hacer un diputado que les tiene que representar", ha advertido.
La diputada del PP se ha resistido, manteniéndose un buen rato en su escaño. Pero finalmente ha acabado marchándose. La orden de Armengol ha sido que saliera de la Cámara para entregar el espray, con libertad para volver a entrar una vez se desprendiera de su arma.
Feijóo no aplaude a su diputada
Una de las imágenes que más ha destacado de este momento ha sido el gesto de Feijóo de no aplaudir a su diputada. Mientras Vázquez abandonaba su escaño, sus compañeros de grupo parlamentario se han levantado y la han aplaudido, en señal de apoyo y de queja por la decisión tomada por Armengol. Pero el líder del PP, prudente, no se ha levantado ni la ha aplaudido. Más tarde, sin embargo, fuentes de la dirección del partido han precisado que no les parece comprensible la expulsión de la diputada, recalcando que el espray estaba vacío; y que Feijóo no ha aplaudido para evitar hacer más grande la polémica.
Precintan el pasillo y la cafetería de un edificio por posible vaciado del espray
Después de este episodio, fuentes de la Presidencia del Congreso han explicado que los servicios de la cámara han tenido que precintar el pasillo y la cafetería del edificio número 40 de la madrileña Carrera de San Jerónimo, también perteneciente a la institución y donde se encuentran los despachos de algunos diputados. Señalan que algunos trabajadores han avisado de fuertes olores y que una señora ha tenido que ir al lavabo a vomitar a causa de las molestias. Admiten que no pueden atribuir a la parlamentaria del PP haber vaciado el espray, pero, en todo caso, repasarán las cámaras de seguridad para ver si alguien ha podido vaciar el espray allí.
La normativa de armas en el Congreso
El reglamento establece en el artículo 101.1 que el Pleno de la Cámara puede acordar la suspensión temporal de la condición de diputado o diputada por razones de disciplina parlamentaria en cuatro supuestos: cuando, una vez impuesta y cumplida la sanción prevista en el artículo 99, el diputado persista en su actitud; cuando lleve armas dentro del recinto parlamentario; cuando, después de ser expulsado del salón de sesiones, se niegue a abandonarlo; y cuando contravenga lo dispuesto en el artículo 17 del mismo Reglamento.
El Reglamento de Armas del Congreso, en su artículo 5.1.i, incluye entre las armas prohibidas "los espráis de defensa personal y todas aquellas armas que despidan gases o aerosoles, así como cualquier dispositivo que comprenda mecanismos capaces de proyectar sustancias estupefacientes, tóxicas o corrosivas". Ahora bien, el reglamento prevé una excepción para los espráis de defensa personal que, con la aprobación del Ministerio de Sanidad y previo informe de la Comisión Interministerial Permanente de Armas y Explosivos, se consideren permitidos, caso en que se podrán vender en las armerías a personas mayores de edad que acrediten su identidad con el DNI, pasaporte u otro documento.