Jordi Roca, considerado uno de los mejores pasteleros de todo el mundo, ha sorprendido al desvelar cuál es su postre favorito de entre todos los que suele haber en las cartas catalanas. Lejos de elaboraciones vanguardistas o técnicas de alta pastelería, su elección apunta directamente a la tradición. Y no a cualquiera, sino a un dulce muy concreto que forma parte de la identidad de Girona y que, con el paso del tiempo, se ha consolidado como un símbolo de la gastronomía catalana. La realidad es que, entre grandes clásicos como la crema catalana, el brazo de gitano o el mel i mató, Jordi Roca se queda con el reconocido xuixo de crema. Un postre que puede parecer sencillo a primera vista, pero que esconde una combinación de sabores y texturas que lo hacen único. Su elección no es casual, sino el reflejo de una conexión emocional y gastronómica con los sabores de siempre.
Pocos postres son tan característicos de su ciudad como el xuixo y Girona
Un dulce tradicional con carácter propio
Y es que el xuixo de crema es mucho más que un simple postre. Se elabora a partir de una masa que se fríe hasta quedar dorada y crujiente por fuera, mientras que en su interior esconde una generosa cantidad de crema pastelera. El toque final lo aporta el azúcar que recubre su superficie frita, creando un contraste perfecto entre lo crujiente, lo suave y lo dulce.
Por otro lado, su origen en Girona le da un valor especial. No es un producto industrial ni una receta adaptada, sino una elaboración que ha pasado de generación en generación, manteniendo su esencia intacta y con la que los hermanos Roca han crecido con el paso de los años. Este vínculo con el territorio lo convierte en un referente dentro de la repostería catalana. Además, el xuixo ha sabido evolucionar sin perder su identidad. Aunque hoy se pueden encontrar versiones modernas, la receta tradicional sigue siendo la más valorada, tanto por los locales como por quienes visitan la ciudad.
El valor de lo simple en la alta cocina
La realidad es que la elección de Jordi Roca tiene un mensaje claro. En un mundo donde la innovación y la creatividad marcan el ritmo de la gastronomía, apostar por un postre tradicional demuestra que lo simple y los sabores de toda la vida también pueden ser extraordinarios.
Así pues, el xuixo de crema representa esa idea de que no siempre hace falta complicar una receta para que sea memorable. La calidad de los ingredientes, el equilibrio de sabores y el respeto por la tradición son suficientes para crear algo especial. En definitiva, que uno de los grandes maestros de la pastelería elija este dulce por encima de cualquier creación sofisticada refuerza su valor. El xuixo no es solo un postre, es una experiencia ligada a la cultura y a la memoria. Un símbolo de Girona y de Catalunya que sigue conquistando paladares generación tras generación.
