La mejor mona de Catalunya del 2026 se hace en Barcelona y en Vilanova i la Geltrú. Concretamente en la pastelería La Colmena, en el barrio Gótico, en el caso de la mejor mona de chocolate. Se trata de una obra del maestro pastelero Xavier Arévalo. La mona, que lleva por nombre Jack Sparrot, tiene forma de loro pirata y hace un guiño al personaje de las películas de Piratas del Caribe, Jack Sparrow. La mona de La Colmena se ha impuesto a las otras seis participantes del concurso organizado por Sr&Sra Cake. En la categoría de monas tradicionales, la ganadora ha sido la mona de Jordi Morera, de la pastelería l'Espiga d'Or de Vilanova i la Geltrú.

Mejor mona de Pascua del 2026

Jack Sparrot es una mona divertida y bien elaborada. Tanto que se ha llevado el primer premio del concurso de la mejor mona de Pascua de chocolate de Catalunya del 2026. Pero la de La Colmena no ha sido la única mona premiada. Èric Ortuño y Ximena Pastor, de la pastelería l'Atelier, se han llevado el segundo premio con un huevo de Pascua hecho al estilo Gaudí. Cierra el podio Cristina Ramón, de Mimpi, en Sabadell, que ha elaborado un Nautilus de casi medio metro de altura.

Mona Jack Sparrot, mejor mona de Pascua de chocolate del 2026. / Foto: Carlos Baglietto

En las deliberaciones de los jurados, se tiene en cuenta el sabor, la creatividad y la ejecución de cada mona. Las monas presentadas se destinan a proyectos sociales

El concurso también premia las mejores monas tradicionales. En esta categoría, la ganadora ha sido la mona de Jordi Morera, de l'Espiga d'Or, en Vilanova i la Geltrú. En segunda y tercera posición encontramos las monas de la pastelería Natcha, de Barcelona y el Forn de Cabrianes, de Sant Fruitós de Bages.

Una tradición bien viva

Concursos como este ponen de manifiesto la calidad gastronómica de los dulces de temporada que se elaboran en Catalunya. Las ganadoras del concurso son solo una muestra del talento que hay en las pastelerías de todo el país. Las monas vencedoras las han escogido dos jurados: uno profesional, formado por maestros pasteleros, periodistas especializados y otras personalidades del mundo gastronómico; y uno popular, formado por padrinos y ahijados como representantes del paladar casero. 

Monas de Pascua de la pastelería La Colmena. / Foto: Carlos Baglietto

En las deliberaciones de los jurados, se tiene en cuenta el sabor, la creatividad y la ejecución de cada mona. Las monas presentadas se destinan a proyectos sociales. En la edición de este año, se pone el foco en la Unidad de Pediatría del Hospital de Sant Pau. Una tradición, pues, que también sirve para reivindicar causas sociales, además de mantener más vivo que nunca el espíritu de reunión en torno a la mona. Una de las muchas tradiciones familiares dulces que tenemos en Catalunya. Porque los dulces marcan como ninguna otra receta la temporada en que se come un producto. La mona de Pascua, pero también la coca de Sant Joan, las cristinas de Sant Blai, el roscón de Reyes o los buñuelos de Cuaresma.