Hay recetas que no necesitan reinventarse porque continúan funcionando igual de bien que siempre. Los churros con chocolate forman parte de aquellos desayunos y meriendas que casi todo el mundo asocia con momentos especiales, fines de semana o encuentros sin prisas. Y precisamente esta idea es la que recupera Jordi Roca en una elaboración compartida con David y José, de Estopa: una versión muy tradicional, con pocos ingredientes y muy enfocada al gusto de siempre. La propuesta tiene una idea muy clara. No complicar una receta que históricamente se ha construido con una masa muy sencilla y un buen chocolate para acompañar. Aquí no hay fermentaciones largas ni técnicas complejas. El protagonismo es para la textura crujiente del churro recién frito y una crema intensa de chocolate para mojar.

Los churros son una receta sencilla, de toda la vida que hay que respetar siempre

La masa de los churros tiene menos secreto de lo que parece

La base de los churros empieza con una proporción muy simple: agua y harina a partes iguales, con un toque de sal. Esta es una de las fórmulas más clásicas para conseguir una masa consistente pero lo suficientemente flexible para que pase bien por la manga pastelera. Primero se calienta el agua y se mezcla con la harina hasta que se forma una masa homogénea. Después llega uno de los pasos importantes: trabajarla un poco para que coja estructura y quede más uniforme.

@jordirocasan

publi. Hoy en Cosas de Casa hemos preparado los mejores churros con David y Jose de @EstopA ! Qué bien lo he pasado con estos dos artistas!! Esta receta especial de @rrrocambolesc en colaboración con @ColaCao está riquísima y os enseñamos a prepararla! Los podéis probar durante un mes en Rocambolesc Girona y Barcelona.

♬ sonido original - Jordi Roca

Cuando la masa ya tiene consistencia, se deja preparada dentro de una manga pastelera. Este detalle es el que después permite dar a los churros aquella forma tan característica antes de entrar en el aceite. Aunque es una receta aparentemente simple, el punto del amasado y la textura final de la masa tienen mucha influencia en el resultado para que los churros queden ligeros por dentro y con una superficie bien crujiente.

El chocolate cremoso es el detalle que lo cambia todo

Mientras se prepara la masa, se trabaja también el acompañamiento. En una olla se calienta leche con cacao en polvo para construir una base intensa de chocolate. Aparte, en un bol se mezcla leche, yema de huevo y un poco de harina hasta obtener una preparación fina y sin grumos. Esta mezcla se incorpora después a la leche con cacao y se continúa removiendo para que espese lentamente y se transforme en una crema mucho más sedosa y con cuerpo.

Cuando está lista, se deja enfriar en la nevera mientras llega el momento de los churros. Finalmente, la masa se va escudillando directamente sobre aceite bien caliente y se fríe hasta que los churros quedan dorados y con aquella textura crujiente tan característica.

Así pues, Jordi Roca recupera una receta que no busca sorprender con ingredientes extraños ni reinterpretaciones modernas. Es una versión muy directa de los churros con chocolate de toda la vida, de los que se comen recién hechos y que, según David y José de Estopa, continúan siendo los que nunca fallan.