En un momento en el que las redes sociales se llenan de tabletas virales con pistacho, cremas untuosas y rellenos extravagantes, el pastelero Jordi Roca ha vuelto a demostrar que la creatividad no entiende de modas. En un vídeo compartido en sus perfiles sociales, el miembro del triestrellado El Celler de Can Roca lanza una afirmación tan provocadora como sugerente: “La mejor tableta de chocolate no se hace con pistacho, va con jamón ibérico”. Lejos de ser una simple ocurrencia, la receta combina técnica chocolatera, conocimiento del producto y ese punto lúdico que caracteriza muchas de sus creaciones dulces.
La tableta más única de Jordi Roca
La elaboración comienza con el protagonista inesperado: el jamón ibérico. Roca corta unas lonchas finas y las extiende sobre papel de horno aprovechando un truco doméstico inteligente: utilizar el calor residual del horno después de haber cocinado otro plato. Ese calor suave permite que el jamón se deshidrate poco a poco y se vuelva crujiente sin llegar a quemarse. El resultado es una textura quebradiza y concentrada en sabor, ideal para integrarse en una preparación dulce sin aportar humedad excesiva.
En paralelo, el chef prepara un caramelo en una cazuela, fundiendo azúcar lentamente y removiendo hasta alcanzar ese tono ámbar característico. Una vez listo, incorpora piñones, almendra, chicharrón seco y el jamón ibérico crujiente, creando una mezcla que combina notas tostadas, grasas y salinas. Esta base recuerda a un praliné salado, donde el contraste entre dulce y umami empieza a cobrar sentido desde el punto de vista gustativo.
Una vez listo el caramelo, incorpora piñones, almendra, chicharrón seco y el jamón ibérico crujiente
El siguiente paso es trabajar el chocolate atemperado, que previamente se ha fundido al microondas o al baño maría. Roca lo extiende para que pierda temperatura de forma controlada y recupere brillo y textura crujiente al solidificar. Parte de ese chocolate se vierte en moldes de tableta, formando la base, y se lleva a la nevera para que solidifique correctamente.
Mientras tanto, la mezcla de jamón, frutos secos, chicharrón y caramelo se tritura hasta obtener una textura granulada y se integra con el resto del chocolate fundido. Esta combinación se coloca sobre la base ya fría de las tabletas y vuelve a refrigerarse durante cinco o diez minutos más. El resultado final es una tableta de apariencia clásica, pero con un interior que rompe cualquier expectativa.
La propuesta de Jordi Roca no es solo una provocación gastronómica. Desde el punto de vista técnico, la combinación de grasa del cacao, salinidad del jamón y dulzor del caramelo genera un equilibrio complejo y profundo. La sal potencia el sabor del chocolate, mientras que los frutos secos y el chicharrón aportan textura y matices tostados. En un panorama saturado de tendencias repetidas, esta tableta ibérica demuestra que la innovación puede surgir de reinterpretar productos tradicionales con mirada contemporánea.
