En cocina, no todo depende de la receta o del producto: la herramienta que utilizas puede marcar la diferencia entre un plato perfecto y un desastre. Así lo explica Jordi Cruz en uno de sus vídeos más recientes, donde repasa los tipos de sartenes más comunes y deja un mensaje claro: no todas son aptas para cualquiera. De hecho, hay una en concreto que, según el chef, requiere técnica y experiencia, y que puede jugar en tu contra si no sabes usarla bien. El cocinero distingue entre tres grandes tipos: las sartenes con revestimiento antiadherente (PTFE), las cerámicas y las de acero inoxidable, cada una con sus ventajas y limitaciones. Las primeras, popularmente conocidas como “de teflón”, son las más extendidas en los hogares. Tal y como explica, son muy fáciles de usar, permiten cocinar con poca grasa y casi no se pega nada, lo que las convierte en una opción ideal para principiantes. Sin embargo, también advierte que son delicadas: se rayan con facilidad y no soportan temperaturas muy altas, por lo que hay que usarlas con cierto cuidado.
Si no eres chef nunca uses este tipo de sartén
Por otro lado, las sartenes cerámicas ofrecen una alternativa interesante. Son más resistentes al calor y al desgaste, y permiten conseguir buenos dorados. Aun así, su antiadherencia no es tan duradera, lo que hace que con el tiempo pierdan parte de su eficacia. Aun así, siguen siendo una opción intermedia bastante cómoda para el día a día.
Pero el verdadero aviso llega con las sartenes de acero inoxidable. Aquí es donde Jordi Cruz lanza su advertencia más contundente: “hace falta técnica”. Estas sartenes, habituales en cocinas profesionales, tienen muchas ventajas: son extremadamente duraderas, soportan temperaturas muy altas y son perfectas para sellar carnes o pescados. Sin embargo, también tienen un gran inconveniente para el usuario medio: los alimentos se pegan con facilidad si no se controla bien el fuego, el tiempo y la cantidad de grasa.
Y es aquí donde muchos fallan. No precalentar correctamente la sartén, añadir el alimento demasiado pronto o no respetar los tiempos de sellado provoca que la comida se adhiera, se rompa y pierda textura. En otras palabras, lo que debería ser una herramienta de alto nivel se convierte en una fuente constante de frustración en la cocina doméstica.
Por eso, el mensaje del chef es claro: cada sartén tiene su momento y su función, pero no todas son para todo el mundo. Si buscas comodidad y resultados seguros, las antiadherentes siguen siendo la mejor opción. En cambio, si decides usar acero inoxidable, debes entender cómo funciona el calor y tener paciencia, porque solo así podrás sacarle todo su potencial.
Cada sartén tiene su momento y su función, pero no todas son para todo el mundo
Al final, cocinar bien no es solo cuestión de ingredientes, sino también de conocimiento. Y como recuerda el propio Jordi Cruz, dominar la técnica es lo que convierte una simple sartén en una herramienta de precisión.
