Hacer un pastel de queso con calidad de pastelería en casa es posible y solo te hace falta una air fryer

Hacer un pastel de queso con textura de pastelería en casa parece una de esas cosas reservadas al horno, al baño maría y a una buena dosis de paciencia. Pero la freidora de aire también puede servir para preparar un cheesecake de chocolate cremoso, intenso y mucho más fácil de lo que parece. La gracia de esta receta es que combina una base crujiente de galletas Oreo con un relleno denso de queso crema y chocolate semiamargo, todo ello con una cocción corta y controlada. No hace falta encender el horno ni complicarse con técnicas largas: con un molde adecuado, una buena mezcla y reposo en la nevera, el resultado puede parecer mucho más profesional de lo que realmente exige la preparación.

Un buen pastel de queso es una muy buena opción para la freidora de aire

La base de Oreo es el primer secreto

La base es una de las partes que da más personalidad a este pastel. Para prepararla, solo hay que triturar unas 30 galletas Oreo y mezclarlas con 115 gramos de mantequilla sin sal fundida. La textura debe recordar una arena húmeda, lo suficientemente compacta para aguantar el relleno, pero no tan pesada que quede dura.

Cheesecake. Foto: Unsplash
Cheesecake. Foto: Unsplash

Lo mejor es usar un molde desmontable de unos 20 centímetros, con papel de horno en la base y un poco de mantequilla en los laterales. Esto facilita mucho el desmoldado y ayuda a mantener una forma limpia. Una vez la mezcla de galleta y mantequilla está lista, se reparte en el fondo del molde y se presiona con el dorso de una cuchara hasta que quede uniforme. Si se quiere una base aún más crujiente, se puede dar un golpe corto de cocción en la freidora de aire antes de añadir el relleno. No es imprescindible, pero ayuda a reforzar la textura y evita que la galleta absorba demasiada humedad.

El relleno debe quedar cremoso, no aireado

El relleno lleva 680 gramos de queso crema a temperatura ambiente, 340 gramos de chocolate semiamargo, 60 gramos de azúcar glas, dos cucharaditas de maicena, dos huevos grandes y una cucharadita de extracto de vainilla. El detalle más importante es que el queso no esté frío. Si sale directamente de la nevera, costará más integrarlo y pueden quedar grumos. Primero hay que fundir el chocolate en el microondas en intervalos cortos, removiendo hasta que quede suave y brillante. Después se debe dejar templar un poco antes de añadirlo a la crema de queso, porque si está demasiado caliente puede alterar la textura.

En un bol, se bate el queso crema hasta que quede liso. Se añaden el azúcar glas, la maicena, los huevos y la vainilla, mezclando solo hasta integrar. No conviene batir en exceso, porque demasiado aire puede hacer que el cheesecake se agriete cuando se enfríe. Finalmente, se incorpora el chocolate fundido y se mezcla hasta obtener una crema espesa y homogénea. La masa se pone sobre la base de Oreo y se cocina a 150 grados durante unos 18 minutos. El centro debe quedar ligeramente tembloroso: es la señal de que, después del reposo, quedará cremoso.

Así pues, la paciencia final es la clave. Hay que dejarlo enfriar y llevarlo a la nevera entre 6 y 8 horas. Después se puede decorar con cacao, virutas de chocolate, frutos rojos o nata montada. Con una air fryer y buenos ingredientes, tienes un pastel de queso de chocolate digno de pastelería.