Encontrar un postre que sea fácil de preparar, refrescante y realmente saludable no siempre es sencillo, pero Roberto Bosquet vuelve a demostrar que es posible. En un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, @chefbosquet, el chef propone un postre frío de arándanos y yogur que destaca por su sencillez y por utilizar ingredientes reales. Sin necesidad de horno y con una preparación muy accesible, esta receta se ha convertido en una de las más guardadas por quienes buscan alternativas más ligeras para el verano o para cerrar una comida sin excesos. La combinación de frutos secos, yogur y fruta crea un equilibrio perfecto entre sabor, textura y frescura, ideal para repetir en cualquier momento.

El postre saludable que no necesita horno

La base de este postre se prepara triturando almendras tostadas y dátiles, creando una mezcla compacta que se coloca directamente en el molde. Esta combinación aporta una textura crujiente y un dulzor natural, evitando el uso de azúcares añadidos. En el vídeo, Roberto Bosquet explica que no es imprescindible tener un molde específico, ya que también se puede utilizar un envase tipo plumcake o incluso un brik de leche, lo que hace que la receta sea todavía más accesible. Este primer paso es clave para conseguir una base firme que contraste con la suavidad de la crema.

Un postre fresco, ligero y sorprendente

La crema se elabora mezclando yogur, preferiblemente griego, aunque también puede ser vegetal, con hojas de gelatina previamente hidratadas. Esta parte es la que aporta la textura cremosa y ligera que define el postre. Una vez vertida sobre la base, se deja enfriar durante unas 4 horas para que adquiera consistencia. El resultado es una capa suave, fresca y con un perfil nutricional interesante gracias al aporte de proteínas del yogur. En el vídeo, el chef insiste en la importancia de respetar el tiempo de enfriado para lograr una textura perfecta.

Arándanos, una fuente de salud / Foto: Unsplash
Arándanos, una fuente de salud / Foto: Unsplash

La cobertura de arándanos es el toque final que eleva este postre. Los arándanos se cocinan brevemente con dátiles y un poco de agua, se trituran y se mezclan con unas gotas de limón y gelatina. Esta capa aporta un contraste ácido y refrescante que equilibra el dulzor natural del resto del postre. Además, los arándanos son conocidos por su contenido en antioxidantes, lo que refuerza la idea de que se trata de una opción fresca, saludable y bien pensada.

Una vez montadas todas las capas, solo queda volver a enfriar el postre hasta que esté completamente firme. El resultado es un postre frío con capas bien definidas, fácil de cortar y perfecto para servir bien fresco. Según muestra Roberto Bosquet en su vídeo de Instagram, la preparación no requiere técnicas complejas ni utensilios especiales, lo que explica por qué tantos usuarios han decidido guardarlo y probarlo en casa.

 

 

Este postre de arándanos y yogur demuestra que no hace falta recurrir a recetas complicadas para disfrutar de algo realmente delicioso. Con ingredientes sencillos y un proceso claro, se obtiene un resultado ligero, refrescante y muy apetecible, ideal para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar al placer. El vídeo de @chefbosquet confirma que, con buena materia prima y un enfoque práctico, la cocina saludable también puede ser espectacular.